Montpellier

Texto y Fotografías daniel prada

La ciudad está en constante crecimiento aunque no olvida su carácter mediterráneo. Su clima suave, la calidad de vida y su patrimonio cultural han calado en sus habitantes. Quizás es por esta razón que sus gentes son tan amables y divertidos. El estar tan cercana a nosotros es más que una excusa, es la razón definitiva para visitarla, descubrirla y disfrutarla.

Montpellier es una pequeña ciudad del sur de Francia con unos orígenes relativamente recientes, si la comparamos con ciudades cercanas fundadas por romanos.
Montpellier es una ciudad que surge en la Edad Media, sobre el siglo VIII. Empezó a adquirir importancia durante la época de la reforma protestante, pues se convirtió en un feudo de la resistencia protestante frente a la corona francesa, de religión católica.
El rey Luís XIII tomó la ciudad tras un asedio de veinte meses. El siglo XX fue la era del desarrollo industrial. Sobre todo surgió una importante industria dedicada a los productos textiles, alimentarios, editoriales y químicos. La ciudad posee una mezcla significativa de culturas, debido a la llegada de los habitantes de la antigua colonia francesa de Argelia. También es un importante centro de cultura pues posee una de las universidades más antiguas de la república francesa, la de medicina. Por otro lado, los lugares de interés más relevantes de la ciudad son la Catedral de San Pedro, del siglo XIV, el Arco del triunfo, la Puerta de Peyrou, el Jardín Botánico o el Acueducto de San Clemente. Sus calles están repletas de tiendas de moda, artículos de artesanía, vinotecas, y quesería lo que le confiere un caracter muy lúdico al centro de la ciudad.

LO QUE NO DEBES PERDERTE

Museo Fabre
Este museo descubre obras de artistas destacados como Gustave Couvert y Eugène Delacroix, así como pinturas de Frédéric Bazille, además de obras importantes de las escuelas inglesa, italiana, española o flamenca.

Place de la Comédie
Situada en pleno corazón de la ciudad, es una zona peatonal en la que están instalados los cafés y las terrazas más chic de Montpellier.

Rue Montpelliéret
Discurre paralela al museo y que conduce a las viejas callejuelas, que son el verdadero corazón de la ciudad.

Promenade du Peyrou
Es la zona más bella de la ciudad con sus tramos de escaleras, verjas de hierro forjado, árboles en las esquinas, que lo dotan de un estilo particular.

Jardín Botánico
Es el más antiguo de Francia. Lo más impresionante es la variedad de flores y árboles que se exponen en este lugar y el ambiente tranquilo que se respira entre tanta naturaleza deslunbrante.

Acueducto St-Clement
Es una estructura de más de 20 metros de altura y casi mil metros de longitud que transportaba antiguamente el agua. Una estatua de Luis XIV, algunos frescos esculpidos y estravangantes columnas rematan este bello lugar.

La Facultad de medicina
La más antigua del mundo occidental todavía con actividad. Impresionante.

El Arco del Triunfo
En ocasiones especiales es posible subir hasta lo alto. Desde allí se tiene una panorámica magnífica de la ciudad.

El barrio de Antígona de Ricardo Bofill
Un barrio totalmente diseñado por el célebre arquitecto. Vanguardista y con un aire un tanto futurista que se ve acompañado del río Lez.

Acuario Mare Nostrum y Odysseum
De reciente construcción, te embarca por un viaje por el corazón del Mediterráneo. También se haya muy cerca de él la pista de hielo Végapolis, el planetario Galilée, restaurantes temáticos y un cine multisala.

 

MÁS INFORMACIÓN TURÍSTICA:
www.ot-montpellier.fr
www.sunfrance.com
www.montpellier.fr