Baena estrena su primera Semana Santa como Fiesta de Interés Turístico Internacional: tradición única, tambor y rivalidad que mira al mundo
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El municipio cordobés celebra un hito histórico con una Semana Santa marcada por el “Toque del Tambor”, la división entre coliblancos y colinegros y una puesta en escena que trasciende lo religioso

Baena vive este año un momento clave en su historia: celebra por primera vez su Semana Santa como Fiesta de Interés Turístico Internacional, un reconocimiento que no llega por casualidad, sino como consecuencia de una tradición con identidad propia y proyección global.

Ubicado en la provincia de Córdoba, este municipio andaluz ha conseguido situarse en el mapa internacional gracias a una celebración que combina patrimonio, emoción y una forma de vivir la fe que no se parece a ninguna otra.

Uno de los pilares de esta singularidad es el “Toque del Tambor”, reconocido por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad desde 2018. No es solo un acompañamiento sonoro: es un lenguaje colectivo que conecta a generaciones y que en Baena adquiere una intensidad difícil de explicar si no se vive en directo.

Pero si hay algo que define la Semana Santa de Baena es su estructura social única. Aquí no hay una única forma de vivirla. El municipio se divide entre coliblancos y colinegros, dos grupos que protagonizan una rivalidad histórica que se traduce en pasión, identidad y una energía que envuelve al visitante desde el primer momento.

A esto se suma una puesta en escena que va más allá de la procesión tradicional. Las calles se convierten en un auténtico “teatro de fe”, donde se representan pasajes bíblicos como la venta de Judas o el sacrificio de Isaac, generando una experiencia inmersiva que mezcla religión, cultura y espectáculo en pleno espacio urbano.

Otro de los aspectos que refuerzan su valor diferencial es su capacidad de evolucionar sin perder esencia. La participación femenina es total, con mujeres presentes en todos los niveles de decisión y protagonismo dentro de las cofradías.

Además, Baena empieza a mirar al futuro con herramientas propias del turismo actual. La incorporación de tecnología, como proyectos basados en inteligencia artificial para guiar a visitantes internacionales, abre la puerta a una experiencia más accesible y comprensible para el viajero global.

La artesanía y la producción cultural completan el conjunto. Bordados, estética cofrade y producciones audiovisuales premiadas han llevado la imagen de Baena más allá de sus fronteras, consolidando una marca cultural reconocible.

Con este primer año como Fiesta de Interés Turístico Internacional, Baena no solo celebra un título. Refuerza su posición como uno de los destinos más singulares de la Semana Santa en España y se proyecta como una experiencia que merece ser vivida, contada y, sobre todo, escuchada… a golpe de tambor.