Benicàssim abre las puertas de su pasado, presente y futuro

Benicàssim abre las puertas de su pasado, presente y futuro

Sus playas, de arena fina y aguas claras, están avaladas por múltiples certificados de calidad. Su oferta cultural y artística cobra pleno significado en los numerosos festivales que acoge. Sus afamadas villas constituyen la más bella muestra de Patrimonio Histórico de Benicàssim. Y su entorno, que combina montaña y mar en pocos kilómetros, convierte este destino en un enclave perfecto para lograr el equilibro entre el cuerpo y la mente. Atractivos como estos conforman el slogan de la campaña de promoción turística de la localidad: ‘Benicàssim, la mejor elección todo el año’.

En 1887, este municipio de la encantadora Costa Azahar, en Castellón, comenzaba a ser considerado un destino de calidad. Multitud de burgueses españoles acudían a Benicàssim para disfrutar de una oferta de sol y playa que, ya entonces, era llamativa. Al amparo del Parque Natural del Desierto de las Palmas, un gran recurso ambiental del que goza este municipio, y frente al mar Mediterráneo, empezaron a alzarse envidiables palacetes, rodeados de jardines repletos de encanto y buen gusto. Aún a día de hoy se conservan, conformando lo que se conoce como el ‘Biarritz Valenciano’.

Como resultado, surge la ‘Ruta de las Villas’. Organizada en dos itinerarios, trazados según la corriente artística predominante en el momento de la construcción y la forma de ser de sus primeros residentes, esta propuesta permite al visitante contemplar la gran diversidad y riqueza arquitectónica de estas 51 obras de arte habitables, trasladándose de inmediato a la coqueta Belle Époque.

Este pasado ha nutrido al presente. La calidad se ha seguido trabajando según ha pasado el tiempo. Sus más de6 kilómetros de aguas claras y finas arenas han recibido las certificaciones de calidad por esa labor. Las playas de Voramar, Almadraba y Torre San Vicente gozan de la ‘Q’ de Calidad Turística, además de la Bandera Azul, que ondea en la totalidad de su litoral. Asimismo, todas ellas gozan de la certificación de gestión medioambiental (ISO 14001). Son playas que invitan a ser visitadas desde Enero a Diciembre, debido al apaciguado micro-clima que dura todo el año.

La oferta cultural y artística resulta un perfecto complemento para los encantos de esta joya mediterránea. La marca ‘Benicàssim, Ciudad de Festivales’, pretende dar a conocer el municipio como un centro del que emana la cultura. Un concepto que salpica durante todo el año la localidad a través de un total de 11 festivales de repercusión mundial, que combinan diferentes estilos y modalidades, mezclando tradición y modernidad. Entre ellos, destacan el XIX Festival de Teatro con Buen Humor, el II Festival Lírico Ópera Benicàssim, el XII Festival de Bailes de Salón, el XXVII Festival de Habaneras, la Tercera Edición del Rototom Sunsplash –dedicado a la música reggae– y el archiconocido FIB, que este año toca su décimo octava edición.

Benicàssim también es naturaleza. A sólo dos kilómetros del centro histórico, los visitantes podrán encontrar el paraje del Desierto de las Palmas, declarado Bien de Interés Cultural. Allí, importantes especies arbóreas campan a lo largo y ancho de sus más de 3.200 hectáreas protegidas, que mezclan intensos colores debido a la variedad de su vegetación. En este enclave se concentran nueve rutas de senderismo señalizadas, y es aquí donde se puede apreciar la vista más hermosa del litoral de Benicàssim, desde sus 729 metros de altitud. En su interior se encuentra el Monasterio de los Padres Carmelitas, con un riquísimo Museo de Arte Sacro.

Este presente sirve como base para construir el futuro turístico de la ciudad. Benicàssim es hoy un entorno privilegiado para que el visitante se encuentre a sí mismo, para que logre el equilibro cuerpo-mente. De esta idea nace BodyWisdom, una filosofía de vida que consiste en alcanzar un balance entre la formación y el bienestar, cultivar la mente y relajar el cuerpo.

Este concepto se materializará el próximo mes de Junio, en el BodyWisdom Spain International Congress, donde se darán cita numerosos profesionales de la salud preventiva. La ciudad, con su oferta de calidad en descanso, cultura y ocio, se convierte en el lugar ideal para invertir el tiempo después de las conferencias, consiguiendo así dicho equilibrio. Se trata de una iniciativa que pretende crear una nueva corriente en Benicàssim, para que haya un goteo constante de conferencias y ponencias en la localidad y, por lo tanto, de profesionales y curiosos, ansiosos de esa fusión entre formación y entorno.

 

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