Brasil ofrece las mejores alternativas para el ecoturismo

Brasil ofrece las mejores alternativas para el ecoturismo

Brasil ofrece las mejores alternativas para el ecoturismo

El país más grande de América del Sur posee una amplia riqueza de tesoros naturales, que incluyen no sólo las densas selvas tropicales de la Amazonía, sino también los matorrales áridos de Caatinga, extensas praderas de la sabana, el bosque atlántico y los humedales de Pantanal.

Cada año son más los turistas interesados en disfrutar los maravillosos entornos que ofrece Brasil. Sus diferentes biomasas brindan los más diversos tipos de paisajes, fauna, flora y clima. Posee las selvas tropicales más grandes del mundo, que cubren casi la mitad del país –el Amazonas-, además de playas, ríos, cascadas, cataratas, dunas, acantilados, pantanos, cavernas, sierras y mesetas, completando así un maravilloso paisaje. Son en total 8,5 millones de kilómetros cuadrados de un país con una variedad de parques naturales, reservas de biosfera y áreas de preservación ambiental.
En el oeste de la región se encuentra el Pantanal, zona con los humedales más grandes del mundo. El centro de Brasil está cubierto con sabana o zona de pastizales y galería de bosques. La región del noreste del país es un desierto Caatinga, con parches de bosque húmedo tropical en la costa. El sudeste alberga bosques atlánticos de lluvia, menos conocidos que el Amazonas, pero con una tradición milenaria.
Brasil es considerado el primer país entre los 20 países mega diversos del planeta, que albergan más del 70 % de la biodiversidad del mundo. Esto lo convierte en un destino apasionante y atractivo, dada su naturaleza privilegiada, su amplia y rica geografía y la diversidad cultural que posee.

Los  mejores lugares de naturaleza ecoturística de Brasil

 La Amazonía brasileña:

La Amazonía concentra el 30 % de la biodiversidad del mundo y posee una de las mayores variedades del mundo de plantas, animales, cursos de ríos y minerales. En algunos lugares, las copas de los árboles son tan grandes que impiden el paso de hasta el 95% de la luz del sol. La fauna de la región incluye felinos, roedores, aves, quelonios y primates.
En la cuenca amazónica, se concentra la mitad de los veinte mayores ríos del mundo que representan una quinta parte de toda la reserva de agua dulce del planeta. Entre las múltiples áreas protegidas del Estado de Amazonas, están el Parque Nacional do Pico da Neblina y el Parque Ecológico de January. También, se encuentra el Parque Nacional de Jaú, la mayor reserva forestal del continente y área próxima a Anavilhanas, el mayor archipiélago fluvial del mundo.

 

 Parques nacionales:

–        Iguaçu, De la Chapada dos Veadeiros (Goiás), De La Chapada Diamantina, Lençois Maranhenses (Maranhao). Estos destinos comparten paisajes que gozan de maravillosos espectáculos naturales como cascadas, imponentes saltos de agua, una vegetación variada y exuberante fauna tropical con especies en peligro de extinción.

 

–        Parque Nacional do Iguaçu tiene una extensión de 220.000 hectáreas. Las cataratas del mismo nombre arrojan sus poderosas aguas a un cañón profundo, donde varias islas dividen la enorme corriente en 275 saltos de agua, de 60 a 80 metros de altura, elevando las espumas coloreadas por el arcoiris a más de 150 metros.

 

–        Parque De la Chapada dos Veadeiros es el hábitat de especies en peligro de extinción, como el venado de las pampas, el ciervo del pantanal, el yaguareté o jaguar, el lobo de crin, entre otros. Posee cristales de roca que afloran del suelo entre la hermosa flora de la zona, entregando así un espectáculo especial al visitante.

 

–        Parque Nacional de La Chapada Diamantina se encuentra en una región montañosa que dispone de un  esplendido paisaje. La mayor atracción es la Cachoeira da Fumaça, con un salto de agua libre de 400 metros.

–        Parque Nacional Lençois Maranhenses (Maranhao) es un rincón mágico, considerado una de las maravillas naturales no sólo de Brasil, sino del mundo. La formación de dunas revela paisajes impresionantes, con innumerables lagunas de aguas azules y verdes, que durante el período de lluvias contrastan con las dunas de arena blanca, que pueden alcanzar alturas de 40 metros.

Fernando de Noronha y Desembocadura del Río Amazonas (Belem/Isla de Marajó): archipiélagos con bellísimos atractivos para el visitante:
El primero es considerado un verdadero paraíso, que consta de 16 playas de arenas blancas, aguas transparentes y tibias, bancos de peces de colores y delfines. Noronha es un verdadero paraíso para los amantes del buceo; sus aguas cristalinas,  con una visibilidad de 50 metros, permiten al visitante conocer 15 de las 18 especies de corales existentes en el planeta.

El segundo es el archipiélago marítimo fluvial más grande del mundo y las excursiones allí resultan inolvidables. En Belém, existen lugares preciosos para realizar caminatas o simplemente para disfrutar de la convivencia con la naturaleza. La mitad oriental de la Isla de Marajó  está cubierta de bosques, en su mayoría inundados. Su mitad oriental da lugar a inmensas praderas, algunas de las cuales están secas gran parte del año.

El Pantanal del Mato Grosso: espectaculares safaris fotográficos:

El Pantanal ofrece al visitante una variedad de paisajes, integrado por grandes poblaciones de animales. Son 690 especies de aves, casi 300 especies de peces, 95 de mamíferos, 40 de anfibios, 160 de reptiles. Se pueden apreciar animales salvajes como tucanes, guacamayos,

gigantescos osos hormigueros, jaguares y la gran anaconda, constituyendo así uno de los más productivos ecosistemas de vida silvestre del planeta.

 Caldas Novas (Goiás) y Curitiba: ciudades con turismo ecológico:

El primero es uno de los puntos turísticos más importantes de todo el Estado. El Parque Ecológico Estadual da Serra de Caldas es frecuentado por los amantes de la naturaleza, el turismo ecológico y, sobre todo, el turismo de salud. Es un verdadero paraíso natural con montañas, valles, ríos, lagos, cascadas y fuentes de agua caliente con propiedades terapéuticas, y cuenta con excelente infraestructura hotelera dedicada en su mayor parte a explotar la riqueza de sus aguas termales.

 

Por último, Curitiba  es considerada como la ciudad ecológica de Brasil. La zona verde, 52 metros cuadrados por habitante, es bastante superior al mínimo de 16 metros cuadrados por habitante recomendado por la ONU. Calles peatonales, calles con tiendas abiertas las 24 horas del día, preservación del patrimonio arquitectónico, cumplen con el objetivo de proporcionar bienestar a la población. La ciudad está dotada de muchos parques, convirtiéndose así en una de las más limpias del planeta.

Para más información:

www.visitbrasil.com

 

 

 

 

 

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