El Algarve, un mundo de experiencias para este Otoño

 El Algarve, un mundo de experiencias para este Otoño

Durante el otoño, el sur de Portugal continua ofreciéndote experiencias que no imaginabas, desde naturaleza y aventura, hasta la gastronomía de cuchara. Un destino para desconectar que no puede faltar en tu lista de escapadas de otoño. Porque sí, el Algarve también es para el otoño. ¡Y no dejes de descubrirlo!

 

El otoño, con sus colores y sabores, invitan a viajar y descubrir escenarios que causan sensaciones. También en el Algarve, que sorprende con nuevas experiencias “de temporada”.  
 
El agradable clima del sur de Portugal, con sus días soleados también en otoño, es propicio para respirar aire puro y descubrir paisajes inesperados, al tiempo que se reactiva el cuerpo y se relaja el espíritu, con la recompensa de una buena mesa al final de la jornada. Vive otro Algarve y descubre el Algarve de otoño. Ésas son solo algunas de las experiencias especialmente recomendadas para esta temporada.
 
Descubrir el Algarve interior a pie. Una experiencia a la medida no solo de los aficionados al senderismo, sino también de la de todos esos viajeros que, cada día más, disfrutan del contacto directo con los pueblos y las costumbres locales. Para todos ellos, recorrer la “espina dorsal” del Algarve´, la Vía Algarviana, y explorar esos otros paisajes de la región, con su especial cromatismo del otoño, será un viaje fascinante.
 
La Vía Algarviana es una gran ruta de senderismo que une Alcoutim y el Cabo de San Vicente y permite adentrarse a pie en el Algarve interior. Con un total de 300 kilómetros de recorrido, segmentada en fragmentos de 30, se adentra en el corazón de la región, llevando al caminante a descubrir de primera mano su rico patrimonio natural y cultural. Más información: www.viaalgarviana.org
 
Descubrir el Algarve interior en barco. Si bien la imagen del Algarve vista desde mar adentro, con su personal costa de altos acantilados rojizos, es una de las más características de la región, el Algarve también puede ser recorrido en barco “tierra adentro”.
 
Remontar el río Guadiana y acompañar su curso a través del Parque Natural do Sapal, hasta su desembocadura, es una de las experiencias más recomendables para el otoño. Un paisaje de marisma diferente al Algarve clásico, con unos habitantes muy especiales – sobre todo las cigüeñas blancas, los flamencos y las cigüeñelas -, en una época por ende especialmente privilegiada para la observación de aves, de paso por la región en su migración hacia las tierras del sur.
 
El Algarve en bicicleta. El Algarve es un destino “bike friendly”, que permite descubrir sobre dos ruedas paisajes imposibles para las cuatro, gracias a las Ecovías del Algarve.
 
La Ecovía del Litoral transcurre en paralelo a la costa, uniendo los 214 kilómetros que distan Vila Real de San Antonio del Cabo de San Vicente (Sagres). Atraviesa 12 concejos de la región y lleva a descubrir parajes impresionantes, como la cala de Boca do Río, los acantilados de la playa de Roche, o el Parque Natural Ría Formosa, con 60 kilómetros de longitud y una amplísima variedad de aves migratorias, en esta época especialmente presentes en los cielos del Algarve.
La Ecovía también pasa por algunos de los pueblos más bonitos de la región, como Ferragudo, tradicional pueblo de pescadores; Olhão, con sus características azoteas cubistas; los vestigios arqueológicos de Portimão; el casco histórico de Faro o Tavira, la joya ribereña del Algarve.
 
Una sugerente propuesta para realizar completa o en pequeños tramos. La Ecovía forma parte de la cicloruta europea Eurovelo1, que recorre la costa atlántica desde Noruega hasta el suroeste de la Península Ibérica, recorriendo además Irlanda, Reino Unido y Francia. www.ecoviasalgarve.org
 
Explorar las sierras del Algarve. Si bien el Algarve es famoso por sus playas, no solo de la costa se puede disfrutar en el sur de Portugal. También de la sierra. Las sierras de Monchique y de Caldeirão, la mayor de la región, son lugares de obligada visita y el otoño es una bonita época para perderse por ellas y descubrir nuevos paisajes del Algarve. Hacerlo a caballo o en  jeep añadirá dosis aventura a la experiencia.

Perderse por Monchique es descubrir, casi en cada curva, una increíble panorámica de mar y de sierra. Para poder apreciar toda la belleza de los horizontes algarvíos, imprescindible ascender hasta Fóia que, con sus 902 metros, es el punto más alto del Algarve. Ahí, la vista se extiende por un lado hasta el Cabo de San Vicente, y por el otro, hasta Faro y todo un vasto semicírculo de serranías. 

Una buena opción es recorrer Monchique a pie, por sus múltiples rutas de senderismo, y explorar la belleza tranquila de una tierra que invita a la relajación. Otra, especialmente apetecible para los más jóvenes de la familia, es aventurarse en jeep, descubriendo el paisaje y los típicos pueblos serranos al paso. Sobre cuatro ruedas es menos cansado el ascenso a Fóia.
 
La sierra de Caldeirão es la mayor de la región y desde lo alto el Algarve surge como un anfiteatro que desciende en peldaños hasta el mar. En su interior esconde dos secretos naturales de excepcional belleza: Fonte da Benémola, un área protegida con especies animales y vegetales poco frecuentes en el Algarve; y Fonte Ferro, que concentra gran cantidad de especies vegetales y animales regionales (madroño, la retama blanca, brezo, jara, eucalipto, adelfas, conejo de monte, perdiz, zorzal y mirlo).
 
Disfrutar de los sabores de otoño. El otoño sirve en bandeja la otra gastronomía del Algarve: la gastronomía de cuchara. La sierra esconde una despensa propia, en la que destacan las verduras y legumbres de los valles y las carnes de los pastos. Ahora es el momento de disfrutar con sabrosos cocidos, de judías, arroz, col o maíz, aderezados con tocino o embutidos ahumados y carnes de elaboración casera, que le aportan su característico y rico sabor. Verdaderos placeres  culinarios, elaborados al fuego de la tradición, especialmente apetecibles en esta época.
 
Practicar birdwatching. El Algarve es un verdadero paraíso ornitológico y ésta es la época ideal para descubrirlo. La península de Sagres, en el suroeste de la región, es un lugar privilegiado en Europa para la observación de aves: corredor de paso para miles de especies en su viaje hacia el Sur, la migración otoñal en esta zona es puro espectáculo, enriqueciendo un paisaje que ya de por sí goza de fama internacional por sus características naturales y geológicas únicas.
 
Además de las aves rapaces que sobrevuelan Sagres en sus viajes migratorios (más de 4.000 anualmente), numerosas especies paseriformes y marinas se dan cita en la zona, ofreciendo una experiencia de avistamiento única.
 
Disfrutar de una cura de salud y belleza. Otoño es la época ideal para recuperarse de la rentrée, superar la odiosa astenia otoñal y cargar cuerpo y mente de energía para afrontar el invierno. Y para ello, ¿qué mejor que una cura de bienestar? El Algarve es un referente wellness en Europa, con una moderna propuesta de talasoterapia, balnearioterapia, spa y centros de terapias alternativas y naturales, que aprovechan los beneficios del mar, el aire libre y un entorno evocador para maximizar los efectos de sus técnicas, sus rituales y tratamientos.

 

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