El Algarve, una Semana Santa de tradición y desconexión

El Algarve, una Semana Santa de tradición y desconexión

Decides viajar al Algarve, pero ¿Sueñas con unos días de descanso en la playa? ¿Eres amante de las tradiciones y te gustan los festejos y costumbres propios de la Semana Santa? Elige ambas propuestas, porque aquí podrás disfrutar de las mejores playas de Europa, y, además, participar de las procesiones y costumbres con más solera de Portugal.

 

La Semana Santa es para muchos una lucha eterna: ¿playa o tradición? ¿sol o procesiones? ¿diversión o costumbres? Y la cuestión es, ¿por qué tenemos que elegir? En el Algarve podrás disfrutar de algunas de las mejores playas del mundo, sin necesidad de viajar al otro lado del globo; y, además, cultivar tu lado costumbrista participando de algunas de las procesiones y festejos con más antigüedad y fama de todo Portugal. A continuación te contamos cómo y dónde disfrutar de todo ello. Feliz Semana Santa. Felices vacaciones. ¡Bienvenido al Algarve!

 

… días de desconexión

Para aquellos que no conciben vacaciones sin playa y descanso, el Algarve hace realidad todos los sueños playeros. A lo largo y ancho de sus más de 200 kilómetros de línea costera, se suceden las playas kilométricas, las pequeñas ensenadas entre acantilados, las calas recónditas, solo accesibles por barco, las playas vírgenes y solitarias… Un auténtico paraíso de arena y aguas cristalinas perfecto para poner las baterías en modo recarga.
 
Elegir “la mejor playa” es difícil, puesto que el Algarve se distingue por la calidad de las mismas –la cifra récord de 85 banderas azules en 2015 dan prueba de ello- y un peculiar paisaje de acantilados y formaciones rocosas que las hacen únicas en el mundo.
 
Pero siguiendo los gustos y recomendaciones de viajeros de todo el mundo, hay algunas playas de visita obligada serían. De este a oeste, la primera parada imprescindible sería Ilha Cabanas, una paradisíaca lengua de arena blanca, con apenas 70 metros de largo y 7 de ancho, ideal para espíritus solitarios y ávidos de relax; Praia Falésia (Albufeira), una playa galardonada de forma recurrente, con sus 3 kilómetros de arena blanca flanqueda por una línea continua de acantilando alto rojizo; Praia Marinha (Lagoa), recientemente elegida una de las 25 mejores del mundo en los Traveler’s Choice Awards del famoso portal de viajes TripAdvisor, con su fotogénico perfil rocoso y sus aguas claras que invitan al baño; y Praia Salema (Vila do Bispo, Sagres), en el Top 50 de las mejores del mundo del prestigioso The Guardian y, a la par, considerada una de las mejores para las familias, con su amplísimo arenal de 1.200 metros y su bucólico paisaje entre altos acantilados.

 

… días de tradición

El Algarve es el destino perfecto para disfrutar de unos días de desconexión a pie de las mejores playas del mundo, y a la vez, participar de las tradiciones propias del calendario de Semana Santa. Las distancias cortas de la región y su buena accesibilidad hacen posible combinar en un mismo día sol, playa, paseos y aventuras marinas junto con las tradiciones propias de la época.
 
Tierra rica en cultura e historia y generosa en pueblos blancos, iglesias caladas y famosos santuarios, el Algarve también lo es en costumbres religiosas y procesiones de Semana Santa. Pero si hay algunas que destacan por renombre y solera en el calendario santo de estas fechas ésas son la procesión del Jueves Santo de Monchique (su procesión nocturna es sobrecogedora, con todo el pueblo iluminado solamente por la tenue luz de las velas); y, ya el Domingo de Resurrección,  la Fiesta de las Antorchas Floridas de São Brás de Alportel y la de la Madre Soberana de Loulé. Tres imprescindibles para todo visitante en el Algarve estas vacaciones y que quiera empaparse de tradición.
 
La Fiesta de las Antorchas Floridas o Fiesta del Aleluya que se celebra el Domingo de Pascua (27 de marzo) en São Brás de Alportel es una de las costumbres más populares y fotogénicas de la región. Una original procesión, en la que los hombres del pueblo acompañan el paso de la Resurrección portando bonitos cirios adornados con flores, a lo largo de las calles del pueblo profusamente adornadas con alfombras florales y llamativas colchas que cuelgan de los balcones. Una curiosa estampa que sirve de excusa pefecta para visitar este bonito pueblo, a medio camino entre la sierra y el mar. (Más información: www.cm-sbras.pt).
 
Ese mismo día y a 12 kilómetros de allí, Loulé vibra con la mayor fiesta religiosa que se celebra en el sur de Portugal: la de la Madre Soberana. Una tradición que se remonta al siglo XVI, siendo una de las costumbres con más larga historia del país.
 
El Domingo de Resurrección tiene lugar la “Festa Pequeña”, cuando la Madre Soberana (la Virgen de la Piedad) baja en procesión desde su Santuario, arriba de la colina, hasta la Iglesia de San Francisco. La “Festa Grande”, posiblemente la más curiosa, ruidosa y llamativa de la región, tiene lugar dos semanas después. A paso de carrera y entre aplausos y vítores, la Virgen es llevada ladera arriba hasta su ermita, en una sobrecogedora escena, cargada de alegría y simbolismo, cuya fama transciende los límites de la región y atrae cada año a miles de visitantes. Las fiestas terminan con un espectáculo de fuegos artificiales nocturnos, junto a la ermita. (Más información: www.cm-loule.pt)

 

Para más información visita: www.visitalgarve.pt.

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