Republica Checa y Bohemia, los top ten para unas vacaciones

Republica Checa y Bohemia, los top ten para unas vacaciones

De entre todas las regiones del país, la región de Bohemia es la que más territorio abarca y, por lo tanto, la que mayor cantidad de tesoros culturales e históricos esconde. Para disfrutar de unas vacaciones y sacarles el mayor partido hay unos imprescindibles que no puedes dejar pasar de largo.

 

Para empezar, nada como la mágica Praga. La capital. La ciudad dorada. Romántica por excelencia y Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Jazz, un crucero por el Moldava, los cafés, Kafka, el Puente de Carlos, la Torre de la Pólvora, la casa danzante, el castillo… Praga es un todo que no puedes perderte. Y si te ha gustado Praga, casi seguro que te gustará Cesky Krumlov, la Praga en miniatura. Si una ciudad pudiera haber salido literalmente de un cuento de hadas, probablemente se llamaría Cesky Krumlov. Esta pequeña ciudad medieval fue la primera de República Checa en inscribirse en el listado de Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Si deseas relajarte durante este verano, nada mejor que Karlovy Vary. Rodeada por un increíble paisaje de montañas, es la ciudad balneario por excelencia del país. Fue fundada en el s XIV pcor el rey Carlos y es famosa no sólo por sus termas, sino también por su cristal, sus rosas petrificadas y su prestigioso festival internacional de cine. Y para disfrutar de una ciudad con historia musical, Litomysl es en sí una joya. La ciudad que vio nacer al genio Smetana. El palacio también es Patrimonio de la Humanidad y cuenta con un teatro del S.XII en el que Smetana debutó al piano de niño.

¿Y para dormir? Por qué no descansar durmiendo en un palacio. En República Checa hay más de dos mil castillos y palacios que muestran la larga historia de este pequeño país del corazón de Europa, y muchos de ellos han sido reconvertidos en hoteles de lujo. Desde habitaciones en construcciones góticas, residencias de estilo renacentista, palacios barrocos hasta castillos neogóticos. Y por continuar hablando de estilos arquitectónicos, la variedad de estilos arquitectónicos de sus pueblos y ciudades convierte a Bohemia del Sur en un auténtico museo al aire libre, con pueblos tan pintorescos como Holasovice, muestra única del barroco rural, Patrimonio de la UNESCO desde 1998.

¿Cómo hablar de lo mejor sin mencionar la cerveza checa? Y hablar de cerveza es hablar de Pilsen. Cuna de la famosa Pilsner Urquell, la ciudad es mucho más que eso y lo demuestra el haber sido nombrada Capital Europea de la cultura para 2015.

Tampoco hay que perderse Kutná Hora, cuyas minas de plata consiguieron que llegara a competir con la misma Praga en importancia allá en el siglo XIII y cuenta con monumentos Patrimonio de la UNESCO como la Iglesia de Santa Bárbara o la catedral de Nuestra Señora de Sedlec y con curiosos lugares como el Osario de Sedlec.

Por último, si eres amante de la naturaleza, no debes dejar pasar la oportunidad de visitar la Suiza Checa. El Parque nacional de Ceské Svycarsko («la Suiza Checa») se encuentra en la frontera con Alemania adentrándose unos 80 km2 en la República Checa. La parte checa es conocida también como la «ciudad de las rocas de piedra arenisca» por sus representativas formaciones rocosas de aspectos singulares: puertas, torres, paredes, cañones, desfiladeros… Un paisaje que ofrece innumerables posibilidades de disfrute de la naturaleza y ocio activo.

Mas información en: www.czechtourism.com

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