Crucero fluvial CroisiEurope, recorriendo el valle del Sena

Crucero fluvial CroisiEurope, recorriendo el valle del Sena

La compañía CroisiEurope ofrece diversos cruceros por el río Sena partiendo de París y llegando hasta su desembocadura en Honfleur. Los cruceros tienen una duración de entre 5 días  y 8 días. Las principales ciudades donde se realizan escala son Les Andelys, Rouen, Duclair  y Honfleur

 

Una de las ventajas que nos ofrece la compañia de cruceros fluviales CroisiEurope es que garantiza en la mayoría de sus salidas por el río Sena que los servicios ofrecidos son además del francés como idioma principal, el español como segundo idioma. Esto significa, entre otras ventajas, que las excursiones serán descritas por un guía en español. Algo que el publico español siempre agradece en un viaje de este tipo.

 

GASTRONOMÍA A BORDO

Los cruceros de CroisiEurope tienen el servicio todo incluido y pensión completa. Eso significa que tanto el desayuno, almuerzo y cena, así como las bebidas durante las comidas a bordo (agua, vino, cerveza, zumos y café) y en el bar están incluidas (a excepción del champagne y carta especificia de vinos). El desayuno es tipo buffet y el almuerzo y la cena se sirven en mesa y están compuestos por un primero, un segundo y un postre (aunque realmente son como la buena cocina francesa: un entrante, un plato principal y un postre). Un menú correctamente configurado, donde aquí sí se nota la diferencia entre un gran crucero masificado y uno fluvial de pequeñas dimensiones, y en especial en el menú de cena. Mayor calidad de producto, mejor elaboración y frescura. Las porciones también son más que correctas, ni pequeñas cantidades al estilo de la cocina minimalista francesa ni cantidades desorbitadas al más estilo español de pueblo. De hecho, podemos afirmar, que hacía tiempo que no comíamos tan bien en un crucero fluvial. Los almuerzos, siguiendo la misma línea, se configuran más ligeros, siempre pensando en la premura de tiempo para poder realizar las visitas de la tarde más rápidamente y sin, porque no decirlo, pesadez en el estómago por haber ingerido demasiada cuantía.

La gastronomía a bordo de los barcos de CroisiEurope siempre está acorde con el nivel del crucero realizado en linea de la prestigiosa cocina francesa.

 

EL CAMAROTE

Tras un día intenso de visitas por libre en París, previas a la hora de embarque programada por la tarde, nos instalamos cómodamente en nuestro camarote doble. Nos sorprende la amplitud del camarote, configurado con dos camas individuales convertibles en cama de matrimonio, un escritorio presidido con un gran espejo, televisor en la pared y aire acondicionado con control individualizado, así como lo mejor: un gran ventanal de toda la anchura del camarote que te ofrece unas vistas inigualables durante las horas de estancia en el camarote.

Otra buena sorpresa es la de disponer de un baño completo bastante espacioso con ducha. Todo un hotel flotante para así disfrutar de una semana de lujo por el Sena. Algo siempre de agradecer en un viaje de este tipo.

Tras un breve descanso llega la hora de nuestra primera cena en el barco y empieza nuestra ruta.

 

LA RUTA

Casi a media noche el crucero zarpa del muelle de Grenelle, que se encuentra a unos escasos 10 minutos de la Torre Eiffel, para dirigirse a su primera escala a Les Andelys. Durante la mañana de navegación pasaremos por paisajes con frondosos bosques que nos siguen durante la serpenteante trayectoria que el río Sena va dibujando en la geografía hasta poder llegar sus aguas a su desembocadura.

Entre los puntos de interés se encuentra La Roca de Guyon (La Roche-Guyon). A las puertas de Normandía, a orillas de un meandro del Sena, y al pie de los pintorescos escarpes calizos, se encuentra el pueblo de La Roche-Guyon. Reconocible desde el río por la efigie del torreón de su castillo del siglo XII. El torreón fortificado que domina con altivez el valle del Sena está unido al castillo por una misteriosa escalera excavada en la roca. El castillo de La Roche-Guyon es propiedad de la familia La Rochefoucauld, y en él se mezclan los estilos medieval, renacentista y clásico. Como dato curioso, decir que el mariscal alemán Erwin Rommel (1891-1944) defendió Normandía de los aliados en la Segunda Guerra Mundial desde un búnker ubicado aquí.

Una vez atracados en el embarcadero de Les Andelys, nos dirigimos en autobús a las ruinas del Château Gaillard, para admirar una de las más espectaculares vistas sobre el valle Sena. Fue construido en 1196 –¡en tan solo un año!- por Ricardo Corazón de León, duque de Normandía y rey de Inglaterra, con el objetivo de vigilar el valle y proteger la ciudad de Rouen de los asaltos del rey de Francia Felipe Augusto. Desde sus ruinas colgadas, la impresionante fortaleza medieval del Castillo Château-Gaillard ofrece una magnífica panorámica de los meandros del Sena, rodeados de escarpes calcáreos, y de la orilla pintoresca del Petit-Andely.

Luego, bajaremos a la pequeña ciudad de Les Andelys situada en un recodo del Sena, entre colinas de piedra caliza y valles, formando uno de los lugares más bellos de la mitad norte de Francia. Aquí visitaremos la Colegiata de Notre-Dame, un bello edificio de estilo gótico flamígero y renacentista construido en 1225, cuyo interior alberga unas espléndidas vidrieras del siglo XVI, un Entierro, y un magnífico buffet de órganos renacentistas de madera esculpida. En el tiempo restante, daremos un breve paseo por su centro. Esta ciudad normanda se encuentra situada a 100Km de París y a 40Km de Rouen.

Dejamos la pequeña localidad de Les Andelys para dirigirnos por carretera hasta el Castillo de Martainville, hoy museo de las Tradiciones y de las Artes de Normandía, clasificado monumento histórico desde 1951. Este castillo fue construido a finales del siglo XV por Jacques Le Pelletier, y adquirido por el Estado en 1906 para después transformarlo en museo en 1961. Aquí están recogidos 500 años de historia de la Normandía rural – pudiéndose viajar hasta al corazón de las tradiciones normandas (trajes de trabajo, joyas, etc.) para revivir el pasado gracias a los objetos de la vida cotidiana. El museo alberga una importante colección mobiliaria de la Alta Normandía “Los famosos armarios normandos”. Una vez terminada la visita, bajaremos hasta la localidad de Rouen, donde el barco nos estará esperando, para cenar y luego ir a pie hasta la catedral, en la que podremos disfrutar del espectáculo visual realizado con mapping sobre su fachada que realiza una repaso a toda la historia de esta ciudad.

A media noche el crucero zarpa en dirección a la desembocadura del Sena, concretamente a la localidad de Honfleur, donde llegaremos a primera hora de la mañana. A poca distancia del puerto de atraque, antes de llegar, tenemos la oportunidad de admirar el Puente de Normandia.

Por la mañana visitaremos a pie toda la ciudad, ya que el puerto de atraque se encuentra en pleno centro. Honfleur es una antigua ciudad que aparece mencionada ya en documentos desde el siglo XI. Ciudad fortificada, jugó un importante papel durante la Guerra de los Cien Años. Durante los siglos XVI y XVII se intensificó su desarrollo comercial y marítimo. Nuestro recorrido empieza por el antiguo puerto de pescadores, “le vieux bassin”, sin duda, el lugar con más encanto de la ciudad. Continuamos paseando hacia la iglesia de Santa Catalina, la iglesia construida en madera más grande de Francia.

Después se visitarán los depósitos de sal, edificios de piedra que datan del siglo XVII. Estos forman los cuartos y últimos grandes depósitos de sal en Normandía. Para finalizar, visitaremos la iglesia de San Leonardo y Santa Catalina. Su bella portada puede ser considerada como una última expresión del arte medieval. Al terminar el recorrido, podremos disfrutar de su exquisita gastronomía marinera, tanto si almorzamos en algunos de los pintorescos restaurantes del puerto como si regresamos al barco, donde también nos ofrecerán un buffet ligado a las especialidades de la zona.

Tras almorzar, nos dirigiremos por carretera a realizar la excursión opcional que nos permite conocer la Costa de Alabastro, patrimonio natural del Pays du Caux y del estuario del Sena. Durante el camino realizamos una pequeña parada en Fécamp para finalmente llegar a la localidad costera de Étretat y admirar sus acantilados de caliza blanca rodeados de playas de guijarros y popularizadas por las pinturas de Claude Monet.

Pueblo de pescadores en otro tiempo, Étretat se convierte en un balneario en el siglo XIX y en un lugar de inspiración para artistas (Gustave Courbet, Eugene Boudin y Claude Monet), escritores (Gustave Flaubert y Guy de Maupassant, Maurice Leblanc) y personajes famosos (J. Michelet, F. Faure, reinas de España, J. Bonaparte …). Étretat es el lugar de veraneo de numerosos compositores y cantantes de ópera famosos del siglo XIX, que tenían allí sus casas y donde residían con regularidad en este contexto de ópera y comedia. La ciudad cuenta con varios castillos, mansiones o casas notables, como la mansión de la Salamandra (casa admirada por los turistas y situada en la calle principal, cerca del mercado), Le Clos Lupin o El castillo de Aygues, que fue residencia de las reinas de España María Cristina e Isabel II.

De regreso a nuestro barco en Honfleur tendremos la oportunidad de cruzar el espectacular puente de Normandía de 2143m de longitud total.

Después de cenar, el crucero iniciará la navegación durante la noche para llegar a primera hora de la mañana a Duclair, desde donde partiremos en autobús para realizar la ruta de las abadías. Empezaremos en Jumièges donde se encuentran las ruinas de una de las abadías más bellas de Francia. Situada entre los monasterios más antiguos e importantes de Occidente, Jumièges ha vivido una historia agitada. Fundada en 654 por Saint-Philibert, cortesano del rey Dagobert I, la abadía ha sido dañada muchas veces, pero su gran silueta aparece gravada para siempre en el paisaje. Destruida en 841 por los Vikingos y posteriormente durante la guerra de los cien años, finalmente vio como sus edificios servían como cantera de piedras al final de la Revolución. Desnudada, sus restos todavía poseen un cierto poder. Los vestigios del claustro y de los edificios del convento aparecen dominados por las impresionantes torres gemelas de 46 m de altura que encierran la fachada romana del edificio. El jardín y sus árboles centenarios muestran la dimensión de aquello que Víctor Hugo llamada «las ruinas más bellas de Francia». Bajo un manto de piedra calcárea blanca, vigilando las orillas del Sena, vive al ritmo de las estaciones, elegante y secreta.

Siguiendo la ruta, se visitará la Abadía de Saint Wandrille de Fontenelle. Centro espiritual que se fundó en 649. Se podrá admirar como la magnífica arquitectura clásica armoniza con el esplendor de su herencia medieval. A diferencia de Jumièges, una congregación de monjes benedictinos se volvió a instalar en 1931; la comunidad cuenta ahora con unos cuarenta monjes. En un edificio adyacente a la abadía, los monjes tienen una tienda de souvenirs, donde se pueden comprar productos realizados por ellos mismos o de la zona, como miel, mermeladas, galletas e incluso productos cosméticos.

Una vez terminada la ruta, nos dirigiremos hacia el embarcadero de Rouen, donde el barco nos estará esperando para almorzar. Por la tarde, podremos realizar una visita a fondo al casco antiguo de Rouen.A cinco minutos del embarcadero se encuentra el casco antiguo de la ciudad y su famosa catedral. A pesar de los bombardeos que sufrió en guerras pasadas, Rouen ha conservado con empeño su barrio histórico con sus calles peatonales y los numerosos edificios de época medieval. La Catedral es un bello ejemplo de arquitectura gótica, edificada entre los siglos XII y XVI. En 1944 sufrió grandes desperfectos. Fue restaurada completamente en 1986. Para llegar a la plaza del Viejo Mercado donde fue quemada Juana de Arco, hay que atravesar la calle del Gros-Horloge. El Gros-Horloge es uno de los monumentos emblemáticos de Rouen. La construcción está formada por un arco renacentista y un gran reloj astronómico del siglo XIV. Para terminar, se visitará la iglesia de Santa Juana de Arco, que fue inaugurada el 27 de mayo de 1979. Se trata de un monumento contemporáneo situado sobre la plaza del Viejo Mercado. Una vez finalizada la visita, se dispone siempre de tiempo libre para realizar el tradicional shopping por el centro, donde se encuentran boutiques, ateliers y pequeñas tiendas de artesanía donde siempre se puede encontrar alguna oportunidad o pequeño capricho de recuerdo.

Por la noche, el crucero nos espera para realizar la tradicional cena de gala. Partiendo seguidamente en dirección a París. Una tranquila mañana de navegación nos permitirá admirar por última vez del paisaje del valle del Sena ya que a primera hora de la tarde llegaremos a París donde realizaremos una excursión guiada por los lugares más característicos de la ciudad con algunas breves paradas, la cual cosa nos permitirá poder sacar nuestras últimas fotos de recuerdo de este crucero.

La visita a París se realiza en autocar acompañados de un guía para descubrir los lugares míticos de la capital. Desde la fundación de Lutèce sobre la Isla de la Ciudad, dos mil años de historia han transcurrido pasando por Eclesiásticos, Soberanos, Jefes de Estado, que han impreso sus marcas, construyendo iglesias, erigiendo monumentos y palacios, creando prestigiosos museos. París se beneficia de una reputación de gusto y elegancia que se debe sobre todo a sus modistos, perfumes o joyeros; es además la ciudad de las fiestas, de la vida teatral, y de los famosos cabarets. El autocar pasará frente a Bercy, la Biblioteca Nacional de F. Mitterrand, la Bastilla, el Marais, el Barrio Latino, St Germain, el Louvre, la Pirámide, la Ópera Garnier, la plaza Vendôme, la Concordia, los Campos Eliseos, el Arco del Triunfo, Los Inválidos, Trocadero y la famosa Torre Eiffel. Ya al atardecer, se regresa a bordo en el muelle de Grenelle.

Después de cenar, tenemos la oportunidad de despedirnos de la ciudad con una grata sorpresa: un recorrido especial que nuestro propio barco realizará por el Sena y que llega hasta pasado Notre Dame, donde dará la vuelta para regresar al muelle de Grenelle.

A primera hora de la mañana siguiente, y tras el desayuno, se realiza el desembarque. El recorrido que Croisieurope ofrece en este crucero entre Paris y su desembocadura en Honfleur es perfecto para quienes deseen probar por primera vez un crucero fluvial. El Valle del Sena posee unos paisajes realmente hermosos, las escalas son de gran interés cultural y además el pasajero podrá vivir en primera persona la experiencia de navegar por los meandros del Sena y atravesar diferentes exclusas para cambiar de nivel. Una experiencia completa en cuanto a navegación fluvial.

Al finalizar el recorrido, estamos seguros de que el pasajero habrá sacado completamente de su cabeza eso de que algunos le hayan podido hablar (con desconocimiento o por mala experiencia a la hora de elegir compañía y/o ruta), y es lo de que los cruceros fluviales son aburridos. Para asegurarse de que esto no suceda, es muy importante comprobar los tiempos de escala y lugares a visitar, así como las opciones de ocio y distracción cuando existen muchas horas de navegación de día. En este sentido Croisieurope con esta ruta, aprovecha la noche prácticamente todos los días para realizar la navegación y dispone de tiempo más que suficiente en las escalas para realizar las visitas, un equilibrio perfecto que convierte a este crucero en un viaje perfecto.

 

Toda la información sobre este crucero en: www.croisieurope.es

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