Ginebra, la ciudad que te recarga las pilas

Ginebra, la ciudad que te recarga las pilas

A orillas del mayor lago alpino de Europa y al pie del pico más alto, Ginebra, la segunda ciudad más poblada de Suiza y capital del cantón homónimo, es más que una ciudad de negocios. Por algo ha sido votada mejor City Break de Europa tres veces. Una ciudad muy bien conectada (casi 1500 vuelos semanales y 570 trenes diarios) y más barata de lo que nos creemos. Para empezar, hoteles –más económicos los fines de semana que los días laborables-, albergues y campings proporcionan a todos sus huéspedes un pase de transporte que les permitirá desplazarse de manera totalmente gratuita durante toda su estancia. El transporte entre el aeropuerto y la ciudad (a solo 6 minutos) también es gratuito. 

La ciudad que acoge la sede de las Naciones Unidas también es hogar de 250 ONG y un 40% de población extranjera, hecho que le otorga un carácter cosmopolita y multicultural, que se nota, sobre todo en la variedad gastronómica de sus casi 1400 restaurantes.

Ginebra es el destino de ocio perfecto para turistas de escapadas urbanas en pareja que busquen un destino de fin de semana ideal para vivir un gran ambiente y magníficas actividades. La campaña de turismo #fuelfortwo (combustible para dos) está enfocada en torno al dato que la ciudad de Ginebra no cansa, sino que, todo lo contrario, te recarga las pilas.

Los tres combustibles de la ciudad

El combustible azul es el agua. Ginebra se encuentra a orillas del lago homónimo, de 582km2. Con unas aguas limpias que propician la pesca, el baño y las actividades náuticas como el esquí acuático. Uno de los símbolos de la ciudad desde 1891 es el Jet D’Eau, un chorro de 140m de altura que expulsa 500 litros de agua por segundo a 200km por hora. Originalmente eran los maestros relojeros y los artesanos que aprovechaban su fuerza propulsora. Hoy es un adorno espectacular.

El combustible rojo es la cultura. Ginebra es la ciudad que va vio brotar la semilla de la Reforma Protestante que cambiaría el panorama religioso del continente, de la mano de Juan Calvino, y la catedral protestante de San Pedro es hoy el edificio histórico más grande del país. La ciudad también es la cuna del arte de la relojería y de la Cruz Roja. Y acoge 15 festivales de música, 40 museos (4 de ellos únicos en el mundo) y un notable distrito artístico. Además de tener el honor de haber visto nacer la World Wide Web (Internet para los amigos), creada en el CERN por Tim Berners-Lee el 1989 y sin la cual hoy no estarías leyendo esto.

Y finalmente tenemos el combustible verde, que son los 50 parques y jardines, la ruta vinícola (1400ha de viñedos a 15 minutos de la ciudad) o el monte Saleve. Se puede acceder a esta montaña de 1097m en autobús o teleférico (5 minutos) para disfrutar de unas maravillosas vistas de la ciudad y sus alrededores (con los Alpes y el Montblanc de telón de fondo inigualable). Y una vez arriba, podrás elegir entre el senderismo, el ciclismo de montaña o hasta el esquí de fondo– en invierno, claro.

Nos explica la responsable de turismo que el mercado español representó 100.000 visitas en 2017, tanto en vacaciones como en puentes y fines de semana. I es que, de hecho, un fin de semana a Ginebra sale más barato que uno en Madrid.

Más información:

https://www.geneve.com/es/

www.fuelfortwo.com/es

 

 

 

 

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