Gruyères, cuna del queso y el chocolate selecto de Suiza

Gruyères, cuna del queso y el chocolate selecto de Suiza

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Nos vamos a Suiza, concretamente Gruyères, cuna del queso y el chocolate de la Mano de David Bigorra en el programa Miradas Viajeras en Capital Radio.

En los verdes prados alpinos de la Gruyère pastan las vacas frisonas con sus distintivos trajes blancos y negros. Sin prisas. Su leche servirá para elaborar el famoso queso de Gruyère y la exquisita doble crema – ingredientes esenciales en la cocina del cantón de Friburgo. Y también, el importantísimo chocolate Cailler.

La Poya, así se denomina la subida de los rebaños a los pastos de verano, y el desalpe, la bajada hacia los corrales en otoño, son dos eventos festivos de primer orden en este distrito agrícola de 40.000 habitantes del cantón de Friburgo, al que denominan, muy acertadamente, la verte Gruyère.

Recibe su nombre de la pequeña villa amurallada de Gruyères, coronada por su castillo del s. XIII, que se yergue sobre una colina dominando el valle del Saane.

A sólo 30 minutos de Friburgo en coche, ha sido declarado el pueblo más hermoso del Sur de Suiza. Una única calle principal, que luego se bifurca, asciende hasta el recinto del castillo.

Justo a la entrada nos topamos con el sorprendente museo HR Giger, en el que se expone el universo delirante, retorcido y tenebroso del oscarizado diseñador de Alíen – que yace enterrado a unos cientos de metros en el cementerio local. Al otro lado de la calle, el bar HR Giger nos recibe con una decoración espectacular.

El castillo, el segundo más visitado de Suiza, conserva una colección de mobiliario, objetos y frescos de diferentes épocas. Pero es la panorámica de los bellísimos jardines franceses que se observan desde el balcón y que pone la guinda en el pastel.

Cuenta la leyenda que Gruèrius, el bárbaro que fundó la ciudad eligió la grulla blanca como su escudo de armas. Y este sigue siendo el símbolo de la villa y la cual nos acompañara a todas partes. El camino de ronda que rodea el pueblo resulta un bonito paseo para descubrir sus murallas cubiertas y admirar el paisaje pre-alpino que nos rodea.

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