Qué ver y qué hacer en Praga

Praga puente de Carlos

Qué ver y qué hacer en Praga

Con la llegada del Barroco Praga fue totalmente transformada. El auge de la construcción creó aquí gemas arquitectónicas únicas en el mundo: iglesias, monasterios, palacios, casas de la ciudad, estatuas, esculturas y hermosos jardines. Parece que todas las influencias barrocas desde los primeros tiempos hasta el alto barroco y desde el barroco italiano hasta el barroco tardío o incluso el clasicismo barroco se conjugaron aquí para perdurar en el tiempo adornando la fisonomía la ciudad.

Nuestra señora de Tyn Praga
Nuestra señora de Tyn Praga

Recorriendo a pie el centro histórico de Praga centrados en los monumentos barrocos entendemos rápidamente el porqué de los sobrenombres de la ciudad: Corazón de Europa, Madre de Ciudades o Ciudad de las Cien Agujas. Situada en medio del río Vltava, Praga cuenta con 18 puentes, siendo uno de ellos el mundialmente famoso Puente de Carlos, construido en piedra y coronado con 30 estatuas barrocas repartidas a lo largo de las dos caras del puente.

Reloj de Praga
Reloj de Praga

Llegando a la Plaza de la Ciudad Vieja – corazón de Praga-, nos da la bienvenida la iglesia de Nuestra Señora de Tyn. Con una portalada formada por dos torres, es uno de los templos más grandes de Praga. El reloj astronómico mecánico, del siglo XIV, instalado en la torre del Ayuntamiento de la Ciudad Vieja, de estilo gótico, que se encuentra en el rincón opuesto de la plaza, representa un peculiar testimonio de la habilidad técnica de los antiguos maestros. El reloj de la máquina no sólo marca el tiempo, sino que también muestra el ciclo lunar y la posición de los planetas. Cada hora las ventanas de la torre se abren y muestran el desfile de los doce Apóstoles.

Torre del Ayuntamiento viejo de Praga
Torre del Ayuntamiento viejo de Praga

Regresando otra vez al Puente de Carlos y cruzándolo llegamos al barrio de Malá Strana, donde encontramos la iglesia de San Nicolás, la obra arquitectónica barroca más valiosa construida al norte de los Alpes. El arquitecto Kilián Ignaz Dientzenhofer tomó las riendas de la construcción tras su padre Christoph. La parte más impresionante de toda la obra es el campanario, desde el cual hay unas espectaculares vistas del núcleo histórico de la ciudad. En el interior de la iglesia descubrirás todo lo que se puede esperar de la cumbre del Barroco: espectacular juego de luces y sombras, frescos ilusorios a la vida de San Nicolás, rica decoración escultórica y casi 80 metros de altura de cúpula con farolillo. El compositor W. A. Mozart pocas veces dejó escapar la oportunidad de tocar el órgano de este templo que cuenta con nada más y nada menos que cuatro mil tubos.

Columna de la S. Trinidad en la Plaza de San Nicolás.
Columna de la S. Trinidad en la Plaza de San Nicolás.

 

El Castillo de Praga es el castillo más extenso del mundo, sede del presidente de la República y símbolo de la continuidad del Estado checo. Durante siglos la catedral de San Vito, Venceslao y Adalberto, de estilo gótico, sirvió como lugar de coronación de los reyes checos.

Interior de la Iglesia de San Nicolás
Interior de la Iglesia de San Nicolás

La catedral de San Vito, es una de las iglesias más grandes y a la vez más importantes de Praga. Destaca su gran ventanal de estilo modernista, que es obra de Alfons Mucha, las tumbas de estilo gótico de los reyes checos, y la capilla de San Wenceslao, el santo patrono de Bohemia. Dentro de la capilla decorada con piedras semipreciosas se halla una cámara donde están depositadas las joyas de la coronación checa. Sólo en ocasiones especiales se exponen al público. Merece la pena dedicar la atención al valioso mosaico que decora la parte superior de la Puerta del Oro, justo en la entrada a la torre sur, desde la cual se puede gozar de unas bellas vistas.

Entrada principal del Castillo de Praga
Entrada principal del Castillo de Praga

Adyacente a la catedral encontramos el  Viejo Palacio Real, que albergó a los monarcas checos hasta el siglo XVI. En su interior destaca la  Sala Vladislao con una bonita bóveda de estilo gótico tardío. Al lado, se sitúa la basílica de San Jorge que goza de la fama de ser una de las construcciones religiosas más antiguas de Europa Central. Fue fundada en el año 920 y hasta el presente ha mantenido su carácter románico, salvo el pórtico que fue remodelado al ostentoso estilo barroco.

Fachada de la Catedral de San Vito
Fachada de la Catedral de San Vito

A unos metros, encontramos las casitas de colores con pequeñas ventanas y chimeneas de la Callejuela del Oro, que fueron habitadas por artesanos y artistas hasta mediados del siglo XX. Aquí vivió por ejemplo Franz Kafka; hoy es todo un atractivo turístico.

Basílica de San Jorge
Basílica de San Jorge

 

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