Descubriendo la capital de Estonia, Tallin

Panorámica de Tallin desde el mirador de Toompea

Descubriendo la capital de Estonia, Tallin

LA ENCANTADORA CIUDAD MEDIEVAL DE TALLIN SE HA CONVERTIDO UNO DE LOS DESTINOS IMPRESCINDIBLES DE EUROPA. ESTE HONOR SE LO HA GANADO A PULSO POR SU PERSEVERANCIA EN CONSERVAR UN CASCO HISTÓRICO ÚNICO, OFRECIENDO AL VIAJERO TODO TIPO DE FACILIDADES PARA NO SóLO CONOCER LA CAPITAL DE ESTONIA, SINO TODO EL PAíS, EN ESPECIAL SUS PECULIARES Y POCO CONOCIDAS ISLAS.

 

De las ciudades mas encantadoras que se encuentran en el Golfo de Finlandia, en el Mar Báltico, Tallin es la ciudad que conserva mejor su estilo medieval. Capital de la Republica de Estonia y puerta de entrada al país, es actualmente un atractivo turístico indiscutible,  y puerto de escala imprescindible de los cruceros que ofertan la ruta de las capitales Bálticas.

Visitar Tallin es deambular por sus estrechas y serpenteantes calles adoquinadas de piedra granítica, recorrer sus murallas y visitar sus torreones, envueltos en una suave brisa proveniente del Báltico. Tan punto iniciamos nuestro recorrido, nos invade la sensación de habernos transportado al pasado, a una autentica ciudad medieval que se alza ante nuestra mirada. Aunque sus orígenes se constatan como asentamiento desde el siglo IX, la ciudad fue evolucionando convirtiéndose en uno de los principales puertos del Báltico, por voluntad de una de las organizaciones comerciales más importantes de la Edad Media ( La Liga Hanseática). Aun así no fue hasta el siglo XV, cuando se empezaron a construir los altos edificios, con los característicos tejados de la Ciudad Antigua, como son el Ayuntamiento y  las cuatro grandes iglesias góticas. Tallin siempre a mantenido ese porte romántico, que incluso desde finales del siglo XIX ya la hacia un destino turístico. Además de conservar el trazado amurallado de la ciudad, así como las 26 torres de defensa, la Ciudad Vieja ha continuado siendo el centro de la vida cotidiana, con concurridas cafeterías, restaurantes de moda, tiendas y librerías. A todas horas la gente transita constantemente, amen de los miles de turistas que la visitan diariamente.  

 QUE VER EN TALLIN

Sin duda el epicentro de la ciudad es la Raekoja Plats, en esta plaza se encuentra el Ayuntamiento y una de las farmacias mas antiguas e Europa, la Reappetek, que a permanecido en funcionamiento de forma ininterrumpida, desde el siglo XV.A partir de ese punto es muy fácil moverse y visitar lugares como la Puerta de Viru, el Paaje de Santa Catalina, la Puerta de la Torre, la Catedral de Alexander Nevsky, la Iglesia de Sant Maria con 103 escudos expuestos de los distintos caballeros que ha tenido la ciudad a lo largo de su historia,  o el Mirador Patkuli o sumergirse en los túneles del bastión. Las lista de lugares de interés es largisima y cual quier rincón puede convertirse en tu lugar favorito. Es sin duda una ciudad idílica para andarla y descubrirla paso a paso. Existen dos lugares fuera del centro histórico dignos de ser visitados, estos son, el museo marítimo con la estrella principal, el submarino Lembit que puede ser visitado por dentro. El otro lugar, es el Hotel Viru con su genuino Museo de la KGB. Todo un placer retroceder al mundo del espionaje(absusdo) durante los años de la Guerra Fria.  

FIESTA Y MÚSICA TODO EL AÑO

Tallin es realmente barato, por lo que la vida nocturna lo es también. Eso significa que sus vecinos más próximos (finlandeses) y europeos en general, utilizan esta “ventaja” para disfrutar de su animada noche, especialmente restaurantes, cafés, bares y modernos clubs. Aquí se es muy aficionado a la música, así pues es fácil encontrar actuaciones en vivo en los clubs durante los fines de semana. Fiestas y conciertos conforman la oferta musical habitual y que se multiplica en los meses de verano con números festivales.  

GASTRONOMIA

A pesar de que Estonia no ha tenido nunca una gran historia gastronómica conocida más allá e sus fronteras, lo que si es cierto que en pocos años, la influencia alemana y rusa ha ido adaptándose y actualizándose con un aire más internacional, consiguiendo una mixtura de sabores casi de precisión quirúrgica. Salmón y pescados autóctonos del báltico, patatas, suaves cremas a base de nata agria, repollo fermentado, carne de jabalí, cerdo o animal silvestre y especies de sabor casi dulzón caracterizan la cocina estoniana. No podemos olvidar la tradicional cerveza, muy arraigada en la cultura popular, destaca la popular Saku, imprescindible en cualquier mesa.  

 LAS ISLAS DE MUHU Y SAAREMAA

La isla de Muhu es la tercera isla de mayor tamaño de Estonia y uno de los pocos lugares en el país, donde los tradicionales molinos de viento siguen aún en pleno funcionamiento mezclándose con las casas de campo construidas aún con techos de paja.  La pesca y la agricultura son las principales actividades de esta pequeña isla. La iglesia de Santa Catalina, una de las más antiguas de Estonia, destaca por sus históricos frescos y las lápidas en forma de trapecio con símbolos paganos. La lápida más intrincada representa el símbolo pagano del Árbol de la vida. En el extremo más meridional de Muhu se encuentra la casa solariega de Pädaste, un lujoso boutique hotel con spa y restaurante que goza de gran prestigio a nivel internacional. Algunos de sus huéspedes son políticos y famosos del mundo del espectáculo que desean pasar totalmente desapercibidos durante unos días de descanso. El pueblo de Koguva es el pueblo mejor conservado del siglo XIX en Estonia. Todos los edificios son obras arquitectónicas, que datan del siglo XIX, aunque se pueden encontrar algunos edificios del siglo XVIII en el centro del pueblo. Saaremaa, tierra de naturaleza, tradición y molinos de viento, es la isla de mayor tamaño de Estonia, a la que se puede acceder únicamente en ferry. Los famosos molinos de viento de Saaremaa se encuentran en Angla. Existen cuatro molinos de viento típicos de madera y un molino de viento de estilo holandés.  

Estonia cuenta con más cráteres creados por meteoritos que cualquier otro lugar en el mundo. El enclave más conocido es el cráter del meteorito Kaali en la isla de Saaremaa, que llega a medir 110 metros de ancho. Con menos de 3.000 años de antigüedad, se considera el cráter de meteorito más reciente de Europa, aunque los antiguos lo consideraban la tumba del hijo de Apolo. Cerca del cráter se encuentra el centro de información de Kaali, con un museo dedicado a los meteoritos y a la piedra caliza. La capital, Kuressaare, con su hermoso y bien conservado centro histórico, es la única ciudad de la isla. La atracción más importante de la ciudad es la ciudadela del siglo XIV, el fuerte medieval mejor conservado de los Países Bálticos. Sus exposiciones ofrecen una visión general de la historia de la isla, así como de la historia de Estonia. En verano hay puestos de artesanía alrededor del castillo y se celebran eventos, conciertos y festivales de la canción en el patio. Kuressaare es conocida por sus hoteles con grandes centros de Spa, por lo que son muy apreciados por los turistas que visitan la zona.  

 

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