Dresde, capital de Sajonia

Dresde, capital de Sajonia

Ninguna ciudad está cambiando tan rápidamente su aspecto como Dresde. La capital de Sajonia sigue transformándose y vuelve a figurar nuevamente entre las urbes más bellas de Europa. Dresde no ofrece sólo una gran diversidad de monumentos arquitectónicos, sino también numerosos eventos, iniciativas y proyectos culturales que la llenan de vida. Dresde es una ciudad que cada año gana, por lo menos, un nuevo monumento histórico.

La nueva Frauenkirche, desde su reinauguración el 30 de octubre del 2005, se ha convertido en una de las atracciones turísticas más concurridas de Alemania. La iglesia vuelve a dominar, como primera obra barroca del nuevo milenio, la silueta de Dresde. En la La Frauenkirche no sólo se ofrecen servicios religiosos, sino que también  es un centro importante de la escena musical de la ciudad. Con la reapertura al público del «Historisches Grünes Gewölbes» en el Palacio Residencial, Dresde acoge otra atracción turística de renombre internacional: La espectacular colección de tesoros y joyas de los electores y reyes de Sajonia que debe su esplendor sobre todo a Augusto II (1670-1733), llamado «el Fuerte» por su fuerza física, pero también por su empeño en hacer de Dresde uno de los principales centros continentales del arte barroco de su época.

El Palacio Residencial recientemente reconstruido, es considerado el «Louvre Sajón», cuyo patio residencial ha sido cubierto con una cúpula de cristal diseñada por el arquitecto local Peter Kulka, sirve como un gran vestíbulo de entrada para todos los museos que se encuentran ya concentrados en el Palacio Residencial.

Finalizadas ya las obras de todo  el centro de Dresde, éste ha recuperado su aspecto original: en el Neumarkt (donde se encuentra la Frauenkirchese ha reconstruido el casco viejo de Dresde, parte con las fachadas antiguas y parte con nuevas fachadas que armonizan perfectamente en el conjunto monumental. Un acontecimiento único en el mundo, en el que una plaza entera, convertida durante más de 40 años en un depósito de escombros urbano, recuperará su estructura histórica con los palacetes de estilo barroco originales. Un modelo de reconstrucción que armoniza muchos estilos y conceptos diversos.

 

 

CALIDAD DE VIDA

Se dice que la calidad medio ambiental que la capital de Sajonia ofrece es una de las más bien conservadas de Europa: un 64 por ciento de la región está ocupada por bosques y prados. En Dresde se puede encontrar todo lo necesario para vivir: un estupendo panorama de la ciudad, una enorme oferta cultural, vida nocturna y mucha vegetación.

Pocas ciudades te permiten acercarse a sus viñedos en tranvía, a pocos minutos del centro, y admirar con unas vistas increíbles la ciudad a orillas del Elba mientras degustas una copa de vino a pie de sus cepas. Algo que muy pocos privilegiados pueden disfrutar.

La fama y la atracción de Dresde datan desde el periodo glamuroso en que los reyes de Sajonia fijaron su residencia real aquí. Hasta antes del bombardeo aliado en febrero de 1945, Dresde era considerada como una de las ciudades más hermosas de Europa con su colección incomparable de arquitectura barroca, llegando a ser llamada “la Florencia del Elba”.

Los bombardeos de la II Guerra Mundial destruyeron muchos edificios barrocos y grandes edificaciones de la ciudad, dejándolos en ruinas. De forma gradual, desde la finalización de la guerra, la ciudad ha sido reconstruida. Hoy Dresde se ha convertido en un gran atractivo turístico, principalmente por su cultura barroca y su arquitectura digna de admiración. Importantes centros de investigación científica y de alta tecnología conviven en la ciudad con un gran número de áreas verdes y forestales.

Las verdes llanuras que se extienden hasta las orillas del río son las preferidas por la gente joven. La llegada de la primavera es la señal para revivir. Los habitantes de Dresde llevan la fiesta en la sangre: en la arena de verano, la society de Dresde baila y disfruta bajo las columnas romanas del Palacio de Albrechtsberg. En la Love Boat Party, un barco del Elba se convierte en una discoteca flotante. Las veladas de cine al aire libre en la orilla del Elba fascinan los fines de semana de verano, donde tambien se ofrecen conciertos de relevancia internacional con vistas a la ciudad antigua iluminada. Dresde es, sin duda, la ciudad ideal para los amantes de la cultura, el arte y la buena vida.

DESCUBRIR LA OTRA CARA DE DRESDE: NATURALEZA Y PLACER

Una excursión con vistas al castillo y la catedral, los históricos barcos de vapor con música «Dixieland», los castillos que dominan la ciudad, las cervecerías al aire libre en medio de verdes prados… Dresde despliega unas cualidades insospechadas, más allá de las bellas artes. El Elba recorre 23 kilómetros atravesando la ciudad sin interrupciones y rodeado de hermosos valles. Directamente a través de los prados discurre la ruta del Elba para bicicletas, que en una hora te lleva relajadamente del centro histórico al Palacio Pillnitz pasando por viñedos y bonitos pueblecitos antiguos. Este paisaje fluvial constituye, además, un escenario ideal para muchos eventos al aire libre, como las Noches de Cine a la orilla del Elba, el festival Elbhangfest y varios conciertos en los románticos jardines de los castillos del Elba. Para ver al lado creativo y más joven de Dresde sólo hace falta dar un paseo alrededor de Dresde-Neustadt, especialmente en el Äußere Neustadt (ciudad nueva exterior).

Muchas casas de la zona habían sido construidas a final del siglo XIX y muestran una mezcla de diversos estilos Neo de esa época. Debido a su situación en el otro lado del río de Elba, el Äußere Neustadt fue menos destruido por el fuego provocado por los bombardeos por lo que pasó a convertirse en la parte vieja de Dresde. En los años 80 Dresden-Neustadt se había convertido en el área residencial preferida para la escena creativa y alternativa. Esto continuó después de la reunificación en 1990, encontrándose actualmente en esa zona muchas galerías de arte y más de 200 locales entre cafés, bares, restaurantes y clubs de música, y evidentemente, también se encuentran aquí la mayor parte de los locales gays.

NO TE PIERDAS

Las vistas de la ciudad desde el otro lado del río Elba.

– El Palacio Residencial. No perderse la Histórica Bóveda Verde, Nueva Bóveda Verde, Colección de Armas, Colección de Grabados, Dibujos y Fotografías y el Gabinete de la Moneda.

– La Opera Semperoper, edificio barroco italiano, de gran importancia arquitectónica, construida por Gottfried Semper. – La iglesia de Nuestra Señora o simplemente Frauenkirche .

– El Palacio Albertinum (importante la galerías de Nuevos Maestros y la colección de esculturas)

– La Plaza Altmarkt, corazón comercial de la ciudad. Los mejores centros comerciales se encuentran alrededor o cerca de la plaza. Imprescindibles.

– El Cortejo de los Príncipes (Fürstenzug), mosaico de aprox. 25000 azulejos de porcelana de Meissen fabricado en 1906.

– Un paseo en barco por el Elba  es la forma ideal para disfrutar de las magníficas panorámicas de Dresde y suntuosos palacios de los alrededores – Visita al Codice Maya. Impresionante, el fin del mundo esta cerca (o eso decían).

– Museo Militar de Dresde: arte en lugar de guerra. El Museo de Historia Militar de la Bundeswehr (FF. AA. de Alemania) se presenta con un nuevo diseño arquitectónico impulsando a reflexionar sobre la guerra a partir de un mensaje de paz. Tiene numerosos objetos de exposición muy espectaculares. Así, por ejemplo, un Horch 830 BL Sedan-Cabriolet del año 1936. Este vehículo formó parte del parque móvil del Estado mayor del Gobernador militar de París, el General Dietrich von Choltitz, quien impidió la destrucción ordenada por Hitler de la capital francesa, pasando por ello a la historia como el “Salvador de París”. Tras la guerra, este vehículo fue utilizado durante varios años por el General Charles de Gaulle durante desfiles de veteranos de ambas guerras mundiales. Visita altamente recomendada.

– El Militärhistorisches Museum, en Dresde se encuentra uno de los museos históricos más modernos y más grandes de Alemania. El nuevo edificio escala posiciones, siendo uno de los tres museos de historia nacional más importantes de Alemania, junto a la Haus der Geschichte en Bonn y el Deutsches Historisches Museum en Berlín. En el antiguo edificio reformado, un recorrido cronológico va llevando por las diferentes épocas de la historia militar desde la Edad Media tardía hasta la actualidad. 160.000 visitantes al año quedarán atraídos por 9.000 objetos de exposición y su ejemplar presentación. Sin embargo, no se trata de una exposición militar enfocada en técnica y aparatos de guerra. En el nuevo museo, el punto central es el hombre. Puede ser la legendaria Marlene Dietrich que sale al encuentro de los visitantes con el uniforme del ejército americano.Un efecto más drástico que lleva a pensar sobre las peligrosas misiones de paz lo producen los cascos de granada en el cuerpo de un soldado alemán herido en Afganistán.

DRESDE EN UNA MAÑANA

Es posible realizar una visita a todo lo básico de Dresde en una mañana, pero evidentemente, la ciudad da para mucho más. Aconsejamos que como mínimo sea un fin de semana largo. Para los que van apurados de tiempo, aquí os dejamos un ruta para ver lo imprescindible y a pie en muy pocas horas:

Comienza en Theaterplatz. Desde la estatua ecuestre del rey Juan, situada en el centro de la plaza, se pueden contemplar los edificios más famosos: la Semperoper , construida en 1871-1878 según los planos de Gottfried Semper. Si uno lo desea, también puede visitar el grandioso interior en una visita guiada. (www.semperoper-erleben.de) El Zwinger  era el escenario para las celebraciones de Augusto el Fuerte. El imponente conjunto barroco fue erigido en 1710-1738 por Matthäus Daniel Pöppelmann. Escondido entre el Wallpavillon y la Galería de Semper se encuentra el Baño de las Ninfas. De la hermosa fuente emana en verano un agradable frescor. En el Zwinger se encuentran la Colección de Porcelana, el Salón de las Matemáticas y la Física y la Pinacoteca de los Viejos Maestros con la «Madonna Sixtina» de Rafael. El Palacio Residencial, al otro lado de la calle, fue construido en el siglo XV. Fue renovado y ampliado en varias ocasiones y durante varios siglos fue la sede del gobierno de los príncipes electores y reyes de Sajonia. Espléndido es el esgrafiado del gran patio del palacio. Aquí se puede visitar la Nueva Bóveda Verde, la Colección de Grabados, Dibujos y Fotografías, el Gabinete de la Moneda, la Colección de Armas y las majestuosas salas originales de la Cámara del Tesoro real y la Histórica Bóveda Verde. La Catedral fue erigida en 1738 – 1755 en estilo barroco tardío. Entre los más preciados elementos del interior se cuentan las pinturas del altar de Anton Raffael Mengs, el púlpito rococó de Balthasar Permosers y un órgano de Silbermann. La cripta alberga los sarcófagos de la familia Wettin y una cápsula con el corazón de Augusto el Fuerte. Frente al gran portal de la iglesia se continúa a lo largo de la calle Augustusstraße hacia el Neumarkt. Una gigantesca pintura mural, realizada con 24.000 azulejos de porcelana de Meissen –la Procesión de los Príncipes de más de 100 metros de longitud – representa a todos los monarcas de Sajonia entre 1123 y 1904.

COMER Y BEBER EN DRESDE

– Comer como Augusto el Fuerte. En el Pulverturm, situado junto a la Frauenkirche, todo acontece como en los tiempos de Augusto. Se sirve en rústicas bodegas abovedadas. La crujiente pata de cerdo y el cochinillo llegan al plato  directamente del asador. Otro lugar recomendado: el Sophienkeller en el Taschenbergpalais.
– Restaurantes con vista panorámica. La antigua fábrica de tabaco Yenidze (32) con su cúpula de cristal de estilo oriental es más que un exotismo arquitectónico. ¡La vista panorámica en todas las direcciones desde el restaurante de la terraza es única! Fantásticas vistas ofrece también la ladera del Elba de Loschwitz: con una copa de vino en el local vinícola Strausswirtschaft junto al Palacio Albrechtsberg o muy cerca en las »Terrazas de Lingner« y en el Palacio Eckberg. Hasta Luisenhof llega un histórico funicular.
– Jardines de cerveza a orillas del Elba. Desde el Elbsegler junto al puente Augustusbrücke, hasta el Schillergarten en el Blauem Wunder, desde un radler (cerveza con limonada) hasta un Weinschorle (vino con soda) o la tradicional cerveza de barril: las orillas del Elba son un paraíso de los jardines de cerveza.

– Restaurantes con estrellas:
Caroussel, en el hotel Bülow Palais, Königstraße 14
Bean & beluga, Bautzner Straße 32 ( barrio Weisser Hirsch)
Elements DELI & Restaurant, K.nigsbrücker Straße 96

NUESTRO VIDEO

INFORMACIÓN TURÍSTICA

Más información de Dresde: www.dresden.de [mappress mapid=»44″]

Fotografía © Sylvio Dittrich (www.mediaserver.dresden.de/silhouette_altstadt_2.html)

 

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