El Valle del Loira: de Orleans a Blois

 El Valle del Loira: de Orleans a Blois

El Valle del Loira es una región de incalculable valor natural, paisajístico y cultural. Su río, que le da nombre, está declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO y consta de doscientos ochenta kilómetros que discurren entre Sully-sur-Loire (Loiret) y Chalonnes-sur-Loire (Anjou). Recorrer parte de la región en tus días de vacaciones es una delicia para los cinco sentidos, incluso para el gusto, ya que su gastronomía también está al nivel de su belleza. Visitar algunos de sus más de mil castillos es obligatorio, además de las ciudades de Blois y Orleans, y a los que les guste la bicicleta, realizar alguno de los itinerarios de los más de seiscientos kilómetros de carril bici existentes serán una agradable experiencia.

ORLEANS Orleans se encuentra ubicada en un emplazamiento excepcional, en la misma orilla del Loira, y flanqueada por su bosque y los estanques de Sologne. Cuando paseas por sus animadas calles medievales y renacentistas, se nos despiertan todos los sentidos. Con su Catedral de estilo gótico, su plaza mayor, su Juana de Arco representada en sus rincones más inesperados, sus tiendas para ir de shopping, todo un amplio abanico de oportunidades que nos brinda esta maravillosa ciudad. Cercanos a Orleans se hayan los castillos de Sully-sur-Loire, el de Chamerolles, el de Meung-sur-Loire, el de Gien, La Bussière, Saint-Brisson y la Ferté Saint Aubin. Concretamente, el Castillo de Chamerolles se ha restaurado en su totalidad, presenta un magnífico estado, unos jardines impresionantes, y además posee en un interior un museo dedicado a los perfumes, que indaga en la historia, y nos muestra una genial y única colección de frascos que en algún momento guardaron las mejores esencias del mundo y que ahora aquí se exponen.

EL PASEO DE LOS MOLINOS Los Molinos de Olivet, es un encantador y romántico paseo que puede realizarse en bicicleta, y que transcurre por la orilla del río loiret, un afluente del Loira. A lo largo de este parque, podremos deleitarnos con las magníficas vistas de los antiguos molinos, hoy en día reconvertidos en casetas para resguardas pequeñas embarcaciones privadas, otros son grandes mansiones, etc. Si realizas el recorrido al atardecer, una luz especial ilumina con gracia a estas pequeñas grandes obras de arte fluviales. Todo el recorrido está muy bien señalizado lo que permite adentrase hasta el más pequeño rincon para disfrutar del paisaje y no perderse.

EL CASTILLO REAL DE CHAMBORD

El Castillo Real de Chambord, en la región del valle del Loira, es uno de los castillos más famosos del mundo debido a su arquitectura renacentista francesa muy distintiva que mezcla formas tradicionales medievales con estructuras clásicas italianas. Fue el joven rey Francisco I, a la edad de 25 años, quien inició en 1519 la obra del Palacio de Chambord, que tomaría dimensiones extraordinarias. Desde que accedió al trono en 1515, el rey mostró ambiciones de conquista, llegando a realizar campañas contra provincias italianas. Muy influenciado por la arquitectura italiana que había visto en sus campañas militares, mandó construir Chambord conservando en el diseño la apariencia de fortaleza medieval, es decir, una torre de homenaje flanqueada por cuatro torres imponentes, dos alas y unas murallas que protegían todo. Sin embargo, las innovaciones que se utilizarían serían de influencias del estilo italiano del renacimiento, por ejemplo, en las logias, terrazas, y molduras. Pensado inicialmente como un albergue para permitir cazar a la corte, la desmesura se adueñó se sus medidas y tamaños, como por ejemplo, sus 156 metros de longitud, sus 56 metros de altura, sus 77 escaleras, sus 282 chimeneas y sus más de 420 piezas de interés que adornaban el interior del majestuoso castillo. Quizás, sean sus dimensiones mezcladas con su diseño, pero sigue siendo muy agradable a la vista del visitante. A pesar de todo lo fastuoso y de la riqueza que en él se plasmó, el rey Francisco I apenas pasó tiempo durante todo su reinado, que fue de 32 años. Tan sólo unos 72 días fue visitado por su alteza, que no pudo ver nunca su obra terminada. Fueron sus hijos los que dieron a Chambord el aspecto final que hoy en día posee. Para visitar el castillo tendrás que tomarte el día entero, si quieres no perderte ningún detalle, ni el espectáculo visual y musical que tiene lugar cuando se pone el sol y que es digno de observar. Del conjunto, destaca la Torre de Homenaje y su famosa escalera de doble revolución. Dos escaleras de tornillo que giran alrededor de un núcleo central hueco, dando el extraño efecto entre dos personas que suban o bajen cada una por un lado distinto podrán verse por el hueco, pero nunca se cruzarán. Un efecto que vuelve locos a los niños, y no tan niños.

BLOIS Y SU CASTILLO

Los Reyes de Francia y su Corte del Siglo XVI eligieron la ciudad de Blois como lugar de residencia. Desde esta hermosa villa se divisa gran parte del los dominios del Loire. Blois invita a soñar recorriendo las estancias de su majestuoso castillo, y a pasear por sus tortuosas callejuelas llenas de encanto. Su centro histórico, sus barrios antiguos, sus monumentos de una gran riqueza arquitectónica como la Catedral Saint-Louis, la Iglesia de San Vicente, el palacio de Alluye o la Abadía de San Laumer, otorgan a Blois el beneplácito del visitante. Para descubrir a fondo Blois, lo mejor es que te recorras los cuatro circuitos peatonales que se encuentran perfectamente señalizados con escudos en el suelo. Hazte con una de las guías gratuitas que la oficina de turismo dispone para los turistas, está en castellano, y marca las rutas en un plano. También es muy divertido darse una vueltecita por la zona navegable del río con una de las embarcaciones típicas de la época, las Gabarras. Están bien de precio, los guías/conductores son muy simpáticos y es otra manera diferente de disfrutar del paisaje y de la fauna que se adhiere a las orillas del Loira. El Castillo Real de Blois es el monumento más emblemático de la ciudad. Dicho castillo encierra historias fantásticas de intrigas palaciegas, conspiraciones e infidelidades. Marcado por el sello de la historia, es el reflejo de cuatro siglos de arquitectura y de la influencia de la realeza francesa. Blois es también el punto de partida de inolvidables excursiones en coche o en bicicleta a los castillos de Cheverny que construido en el siglo XVII sirvió de inspiración a Hergé, creador de Tintín y que, como no podía ser de otro modo, tiene allí su museo. El Domaine de Chaumont-sur-Loire que acoge anualmente el Festival Internacional de Jardines cuyos dominios se extienden a lo largo y ancho del territorio. Si hablamos del Castillo Real de Blois, podemos decir que fue la residencia de diferentes reyes de Francia. Juana de Arco fue bendecida en él por el arzobispo de Reims antes de su partida para llevar a cabo el asedio de Orleans. El Castillo se compone de varios edificios que fueron siendo añadidos al conjunto entre el siglo XIII y el siglo XVII. Todos ellos dispuestos alrededor del patio central formando una rara disposición para un castillo. Esto explica los distintos estilos arquitectónicos de esta singular edificación. La pieza más famosa de arquitectura del castillo y la que puede considerarse como la cara más conocida del castillo, son las escaleras en espiral que se encuentran en la parte de Francisco I, que son objetivo de todas las cámaras que pasan por allí. Los estilos arquitectónicos que se mezclan en el Castillo de Blois son el gótico del siglo XIII, el gótico de inicios del Renacimiento del siglo XV, el renacentista del siglo XVI y el estilo clásico del siglo XVII. Durante algunas épocas del año, coincidiendo con el buen tiempo, se celebra una especie de performance audiovisual que utiliza proyecciones sobre el Castillo de Blois que resulta muy interesante de ver. El espectáculo está pensado para mostrar y revivir episodios importantes y célebres de la historia del la propia construcción. Si podemos visitar también, de paso, el Castillo de Chaumont-sur-Loire, haciendo coincidir el concurso internacional de jardines, podremos descubrir las creaciones de más de 400 artistas paisajistas llegados de todo el mundo con sus prototipos de jardines perfectos, obras de arte efímeras que harán que los aficionados a la fotografía se vuelvan literalmente locos con sus objetivos.

INFORMACIÓN TURÍSTICA:
www.visitloire.com 
 www.tourismeloiret.com
www.tourisme-orleans.com
www.loiredeschateaux.com
www.ot-olivet.fr
www.chambord.org
www.chateaudeblois.fr
www.domaine-chaumont.fr  

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