Isla Iguana, el Refugio natural del Pacífico

 Isla Iguana, el Refugio natural del Pacífico

A tan sólo 300 kilómetros de ciudad de Panamá, se encuentra en el Océano Pacífico esta pequeña isla declarada refugio de la vida silvestre. Cuenta con el mayor arrecife del Golfo de Panamá, además de ser colonia de numerosas especies de aves marinas y terrestres. Es todo un paraíso para los amantes de la naturaleza en estado virgen.

Isla Iguana -declarada Refugio de Vida Silvestre en el año 1980- se encuentra en la península de Azuero, en la Provincia de Los Santos, Distrito de Pedasí, a unos 320 kilómetros al suroeste de Ciudad de Panamá. Situada a tan solo 5 kilómetros de la costa, ha sido históricamente refugio de los pescadores artesanales de Pedasí y alrededores. Para poder llegar a ella se debe coger una lancha de pescadores en las playas de El Arenal o Mariabé. El coste del viaje a la isla, generalmente, incluye un tour completo, siendo los propios pescadores los que mejor te pueden contar sobre las playas, la fauna, los arrecifes y la historia del lugar.

El canal entre la isla y tierra firme es una autopista de ballenas jorobadas, y dicen, que a veces pasan también orcas. Hay que poner atención para verlas, unos ojos urbanos poco entrenados quizás no las puedan divisar tan fácilmente. La Isla posee un arrecife de coral de 40 hectáreas, el mayor en el Golfo de Panamá con 11 especies de corales de 4,800 años de edad y más que 500 especies de peces. Gracias a esta rica variedad de ecosistemas marinos, la isla es un verdadero paraíso para los amantes del snorkeling y del submarinismo. Basta con nadar poco desde la playa, para admirar una gran variedad de diferentes corales y también bancos de peces tropicales de todos los colores. Las playas de arena blanca y las aguas cristalinas y cálidas (23 grados centígrados de media) representan otro gran atractivo para los visitantes.

La superficie de la isla se puede describir como un bosque tropical seco formado por arbustos erizados de espinas, las hierbas altas, cactus y cocoteros. Es posible caminar de un extremo al otro de la isla mediante unos senderos en la playa El Faro. Esta playa de arena blanca de coral está expuesta a las corrientes marinas y fuertes vientos por lo que frecuentemente sufre de fuertes oleajes. Por eso, es mejor bañarse y practicar snorkeling en la playa El Cirial situada en el oeste. La isla es un lugar importante de nidificación de aves marinas. Desde aquí se puede observar la colonia más grande de Fragatas del Océano Pacífico Central con más que 5,000 ejemplares.

También se pueden divisar pájaros bobos y pelicanos. Muchas de las aves que viven en la isla son migratorias. Encuentran en Isla Iguana un lugar de descanso y de abastecimiento de alimento en su peculiar bosque seco, un tipo de ecosistema del que queda muy poco en Panamá. Y por supuesto, también viven iguanas (verdes y negras) que se ocultan de los humanos, por ello, no es fácil de divisarlas. Sus aguas hospedan grandes cardúmenes de pargo y cherna, así como otras especies. También se pueden observar varios tipos de cetáceos, desde delfines mulares de forma asidua, a ballenas jorobadas o incluso orcas. En Isla Iguana, se permite específicamente la pesca artesanal pero se prohíbe la pesca de arrastre y de grandes barcos. La Flora del lugar también es muy rica, hay más de 400 hectáreas de manglares, entre ellos los colorados, blanco, negro, etc. Esta zona es de bosque tropical seco debido a la presencia de la Palma Blanca.

Además existen en la Isla Iguana dunas de más de 60 metros de altura, cubiertas por vegetación. La isla no posee ningún tipo de servicio, no tiene agua, ni restaurante, por lo que debes llevar todo lo que vas a necesitar como comida, bastante agua para beber, protector solar, repelente contra mosquitos, traje de baño, máscara para practicar snorkeling, etcétera. La isla cuenta con ciertas restricciones, pues, como es un lugar considerado reserva natural, se lleva un control de los visitantes, y se tiene que pagar una tarifa para entrar. Los panameños pagan $1.50 por visita y los extranjeros $3.50. Al ser un área protegida, la isla tiene unas normas muy estrictas sobre no matar ni alimentar ningún tipo de animal y por supuesto, no dejar restos de basura. Lo lógico para preservar una reserva natural que es una auténtica joya natural.    

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