París en 48 horas

París en 48 horas

La ciudad de París, por sus dimensiones y monumentalidad, es imposible visitarla con plenitud en tan corto espacio de tiempo. Pero se puede descubrir París en un fin de semana por medio de unos recorridos por sus barrios más emblemáticos.

  Siempre tenemos la posibilidad de hacer nuestro propio itinerario según el criterio que más nos fascine o seduzca, pero la oficina de turismo suele tener muy buenas sugerencias por si no tienes tiempo de prepararte tu propia ruta. Evidentemente como turistas, caminar por la ciudad y descubrir en primera persona los encuadres que seguramente tantas veces habremos visto, es sin duda una idea brillante. Por ello es recomendable llevar contigo buen calzado, cómodo y confortable,  para poder caminar sin problemas por la ciudad. Además, deberás hacerte con algún abono de dos días para el transporte público, cosa que facilitará considerablemente los desplazamientos en metro. Una gran ayuda para llegar rápidamente a los destinos que nos hayamos programado. Para los más deportistas, alquilar una bicicleta para recorrer la ciudad desde otro punto de vista será un incentivo añadido. Evidentemente tendremos que seguir el ordenamiento del tráfico, pero en si, la ciudad es muy agradecida a los desplazamientos en este tipo de transporte.

  La llegada a la ciudad puede hacerse desde diferentes medios de transporte, carretera, avión, o tren. El tren es una muy buena opción y altamente recomendable, relajada y puntual, que os permitirá llegar al centro de la ciudad a una hora temprana para así, permitiros el inicio de la visita sin mayores contratiempos. Por ello, es importante marcarse un centro teórico para iniciar y acabar los itinerarios. Quizás el propio hotel donde nos hospedemos  sea el lugar más apropiado, pero seguramente por cuestiones de desplazamiento, un centro de gran relevancia nos será muy útil, por ejemplo, el Museo del Louvre.   MUSEO DEL LOUVRE Iniciamos nuestra andadura desde la Place du Carrusel, punto desde el que se nos permite obtener un magnífica panorámica del museo con su pirámide de cristal por donde se accede al interior del museo. El Louvre alberga obras maestras de la historia de humanidad, así como exposiciones itinerantes, por ello merece la pena una visita dedicada y exclusiva que se alargaría demasiado tiempo, cosa que no es lo que nos centra en este caso. No por falta de tiempo dejaremos de admirar este magnífico museo desde el exterior y una visita rápida al interior de la pirámide. Seguiríamos la visita de la ciudad caminando en línea recta dirección a la Plaza de la Concorde, atravesando los Jardines de las Tullerías, considerados de los más antiguos de París, originarios del siglo XVI. Desde 1998 acoge esculturas contemporáneas de Rodin, Henry Moore o Etienne Martin.

  Ya en la Plaza de la Concorde, nuestra mirada se centra de forma natural en el gran Obelisco que Egipto regaló a Francia y que fue traído desde Luxor en agradecimiento al filólogo Champollion, quién descifró los jeroglíficos de la escritura egipcia gracias a la piedra roseta. En la misma plaza se encuentra la Fontaine des Mers, con sus característica esculturas de tonalidades verde y dorado. Un poco más hacia el interior, se encuentra la Iglesia de la Magdalena, edificio que causará gran admiración al tratarse de una espectacular construcción inspirada en la Maison Carrée, templo Romano ubicado en la ciudad francesa de Nimes.

CAMPOS ELÍSEOS Continuando adelante con nuestras 48 horas en la Ciudad de la Luz, nos ubicaremos en los Campos Elíseos, conocidos por ser uno de los jardines más bellos del mundo y, por supuesto, bien merecen un agradable paseo. Su extensión es considerable, pues desde su inicio en la Plaza de la Concordia hasta el Arco de Triunfo suman 1.950 metros, y si tenemos la suerte de que sea un día soleado, veremos como los parisinos lo invaden para pasear aprovechando el buen tiempo. Ciertamente es una de las avenida más famosas del mundo y una de las más fotografiadas. En ella se desarrolla la última etapa del Tour de Francia, quedando totalmente abarrotada de publico, al igual el día 14 de Julio fiesta nacional de Francia y día que este paseo acoge a un gran desfile militar. En la Plaza Charles Degaulle se erige el Arco del Triunfo, si la Torre Eiffel es quizás el monumento que caracteriza la ciudad hacia el mundo, el Arco del Triunfo es, sin duda, el símbolo de Francia hacia sus ciudadanos. En 1806, Napoleón lo mandó construir  tras su victoria en Austerlitz. Es el gran monumento nacional, llama perenne a los héroes caídos por Francia.

LOS JARDINES DE TROCADERO Desde el Arco de Triunfo, situándonos a mirando hacia nuestra izquierda, podemos divisar la Avenida Kleber, por la que se puede descender hasta llegar a Trocadero y el Palais de Challillot. Desde allí se aprecia una interesante vista de la Torre Eiffel. En este lugar se encuentran diversos museos, como el de Arquitectura y Patrimonio, el de Arte Moderno y el Palais de Tokyo, por ello también se denomina a este lugar como la colina de los museos.

  TORRE EIFFEL Al descender desde Trocadero y cruzar el río Sena por el Pont d´léna,  nos aguarda a los mismos pies de los Campos de Marte, el símbolo de la ciudad, la Torre Eiffel. Esta formidable torre de hierro, maravilla de la ingeniería, se yergue acariciando el cielo de París desde 1889.  Imagen y punto de referencia, no deja de impresionarnos, tal vez no por haber otras colosales obras hechas por la mano del hombre, sino por lo que representa. Quizás es el monumento que más identifica a la Europa contemporánea y como cual faro en el horizonte siempre indicando donde se ubica la ciudad de la luz.

MUSEO DU QUAI BRANLY Ubicado a escaso metros de la Torre Eiffel, ya en dirección a la île de la Cité en el Muelle de Branly, se encuentra el que fue el último gran proyecto del presidente Jacques Chirac, el Museo Quai Branly. Este es un museo con diez salas habilitadas para exposiciones temporales, además de albergar más de 300.000 objetos del mundo no occidental. De hecho, la mayoría de sus fondos provienen del Museo Etnológico de L’Home. Como dato curioso, decir que su llamativa fachada recubierta por vegetación, es un jardín vertical ocupa más de ochocientos metros cuadrados.  

ÎLE DE LA CITE y NOTRE DAME Sin duda, al llegar a las puerta de Notre Dame, nos asalta a la imaginación las escenas de las películas versionadas del Jorobado de Notre Dame. Quasimodo y la bella gitana Esmeralda, populares personajes que deambulaban por el campanario de  la Catedral, una popularidad que les ha acompañado hasta nuestros días gracias a la imaginación del ilustre escritor Víctor Hugo. En realidad, esta catedral es una de las más antiguas de Francia. En ella han sido coronados grandes reyes y emperadores de la nación, así como se han llevado a cabo beatificaciones como la de Juana de Arco, la doncella de Orleans. Es una magna obra de arte, los portales esculpidos en piedra o el gran vitral circular del rosetón junto a sus gárgolas confieren el encanto, casi místico, que acompaña permanentemente esta construcción.

  SACRÉ-COEUR Y MONTMARTRE Una de las mejores vistas desde las alturas de París se halla desde lo alto de la cúpula de la Basílica del Sacré-Coeur, situada en lo alto de la colina de Montmartre. Fue concebida como monumento público a la memoria de los ciudadanos franceses que murieron durante la guerra franco-prusiana de 1870.  En ella se encuentra la campana más grande de Francia, la Savoyade, con un peso de 19 toneladas. Es visita obligada un paseo por Montmartre, deambular por sus calle partiendo de Pigalle nos sumerge por el ambiente más bohemio de París. Antaño era conocido como el barrio caliente por los establecimientos orientados al erotismo y al sexo. No en vano, aquí se encuentra el  Museo del Erotismo, en la rue Lepic, o la Casa de Van Gogh. Existen innumerables rincones repletos de historias fascinantes que han conferido a este barrio una fama que realmente le precede.

  HÔTEL DE VILLE – CENTRE GEORGES POMPIDOU De nuevo en el centro de la ciudad, ubicado en el antiguo barrio de Le Marais, se encuentra el Centre Georges Pompidou y el  Museo Nacional de Arte Moderno. En él también se encuentra el Instituto de Investigación Acústica y Musical. Singular edificio que por sus industriales formas externas, le valieron el apodo de «la refinería». Obra postmoderna de los arquitectos Renzo Piano y Richard Rogers, y que, con el trascurso de los años se ha convertido en un centro de cultura moderno y punto de referencia cultural de la ciudad.   A TENER EN CUENTA: Comidas y cenas. Se come de 12h a 14h. Si la visita de la ciudad es de una escapada de fin de semana, lo mejor es aprovechar el tiempo. Por ello las comida pueden ser, como una buena opción, en las boulangeries. En cafés y bistrots podremos tomar un plato único o en las braseries donde encontraremos ensaladas o parrilladas. Restaurantes asiáticos, pizzerías y los típicos de comida rápida tipo hamburgueserías, los encontraremos por el camino. Las cenas, como que ya estaremos más relajados, se puede comer algo más refinado en alguno de los magníficos restaurantes. DE COMPRAS Como en cualquier capital que se precie, los grandes bulevares y las áreas comerciales están a la orden del día. En París mucho más. La moda, los grandes creadores y las firmas más cotizadas se han se han ubicado en París desde hace mucho tiempo. El Bulevard Haussmann, es sin duda el más visitado, en él se emplazan las grandes Galerías Lafayette o Printemps.   LOS PUENTES DE PARÍS Hay que tener en consideración, que la ciudad de París está cruzada por el caudaloso e importante río Sena, su paso por la ciudad lo convierte en un meandro, que a su vez esta cruzado por 58 puentes. En innumerables ocasiones han hecho referencia de ellos, pintores, poetas, escritores etc. Intentar recorrer la orilla para poder ver estos magníficos puentes, tal vez no sea una idea aconsejable, es mejor no hacerlo. La opción es la de un paseo en los bateaux-mouches, tanto de día como de noche podremos disfrutar de ellos con la información que los propios guías de las embarcaciones nos aportarán.  

DÓNDE ALOJARSE Sin duda un fin de sean en París, bien merece alojarse en un Hotel con encanto y glamour, por ello os recomiendo el Hotel de la Tremoille http://qtravel.es/actualidad/2012/07/hotel-de-la-tremoille-el-lujo-parisino/  www.hotel-tremoille.com
 
CÓMO LLEGAR A PARÍS Existe la posibilidad llegar a París desde Madrid y Barcelona a través de los trenes de alta velocidad Renfe-SNCF, que circulan diariamente entre las dos capitales europeas.En la siguiente web podéis encontrar más información para los horarios y reservas:220px-Renfe-SNCF_en_Cooperación renfe-sncf.es.voyages-sncf.com/es/

 

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