Praga en 48 horas

Praga en 48 horas

Estar en Praga es como vivir un sinfín de sensaciones, transmitidas por cada rincón que guarda una parte de su historia. Dejarse llevar por esa sensación es lo que te permitirá disfrutar plenamente de la ciudad, descubriendo a tu ritmo y según tus gustos.

A unos 2.300 kilómetros de Madrid se halla Praga, una ciudad que conserva un notable carácter histórico y artístico. Se encuentra en el corazón de Europa y es la capital de la República Checa. Desde 1992, el núcleo histórico de Praga, con sus más de 860 hectáreas de extensión, está considerado por la UNESCO como Patrimonio Cultural y Natural Mundial. Uno de sus principales atractivos, en cuanto a monumentos se refiere, es el Puente de Carlos. Es el puente más antiguo de la ciudad y fue construido por Carlos IV, del que recibe su nombre. En ambos lados está fortificado por torres (la Torre del Puente de la Ciudad Pequeña y la Torre de la Ciudad Vieja). A todo lo largo de la construcción se encuentra repleto de conjuntos escultóricos que le dan el carácter y la fama internacional al puente. Praga representa un conjunto singular de monumentos sobre los cuales, dominando en lo alto de la colina, el precioso Castillo de Praga.
El núcleo histórico de la ciudad se extiende por ambas orillas del río Moldava y consta de seis barrios, que antiguamante formaban ciudades independientes y que fueron unificadas en el siglo XVIII. Así pues, la ciudad queda configuada por Staré Mesto (Ciudad Vieja), Josefov (la parte conservada de la antigua Ciudad Judía), Nové Mesto (Ciudad Nueva), Malá Strana (Ciudad Pequeña), Hradcany y Vysehrad. Aquí se hallan concentrados el mayor número de edificios históricos, museos y galerías.

Los principales monumentos que no debemos perdernos, a parte del Puente de Carlos, que los aficionados al cine recordarán por la escena final de la película XXX protagonizada por Vince Diesel, son el Castillo de Praga, originalmente residencia de los príncipes y reyes de Bohemia y actual sede de la Presidencia de la República. Consiste en un conjunto de edificios que albergan el Antiguo Palacio Real, la Catedral de San Vito, la Callejuela de Oro, la Torre de Pólvora Mihulka, el Monasterio de San Jorge, y el Palacio Lobkowicz; La Casa Municipal, un edificio modernista de 1905 decorado por A. Mucha y M. Svabinsky entre otros; Plaza de Loreto,uno de los lugares más bonitos de Praga, donde se encuentra la Iglesia de Nuestra Señora de Loreto, famosa por albergar el Sol de Pagra en la Sala del Tesoro, una custodia de oro con seis mil diamantes incrustados; el Ayuntamiento de la Ciudad Vieja con el Reloj Astronómico, símbolo de la ciudad y mundialmente conocido; Nuestra Señora de Tyn, con sus dos espectaculares torres de 80 metros de altura (no perderse su ilumninación nocturna); el Teatro Nacional; la Sinagoga Vieja, en el que se encuentra el famoso Cementerio Viejo Judío; el Ayuntamiento de la Ciudad Nueva; el interesante Museo de Kafka y finalmente el Bertramka, monumento a W. A. Mozart (Praga siempre ha rendido homenaje a Mozart y a su Don Giovanni que fue escrita en esta ciudad).

Uno de los atractivos de la ciudad a parte del puramente monumental e histórico, es que los precios son mucho más bajos que en España, todo y que en los últimos años, la equiparación de precios se ha equilibrado algo más. La cerveza en verano, junto con el vino caliente en invierno son tan baratos que casi te resulta imposible dejar de tomar ambas cosas hasta que casi no puedes más. Aprovecha tu viaje para renovar algo de tu vestuario, especialmente si te va la ropa deportiva y sus complementos, aquí los encontrarás a muy buen precio. Para los que gustan de la buena comida, Praga ofrece un sinfín de ofertas culinarias de excelente calidad todas ellas, sobretodo los establecimientos que poseen en su carta las especialidades checas.

EL PUENTE DE CARLOS

Es de los pocos monumentos del mundo que se convierte en adictivo. Para cada persona es distinta la sensación que transmite, pero no sabes por qué, siempre te queda el impulso de cruzarlo una y otra vez. Su aspecto es cambiante durante el día, impresiona al atardecer por su luz y la iluminación articifial. Siempre ves un puente distinto. Millones de personas lo cruzan cada año y todas ellas un mínimo de dos veces. Siempre vigilante se encuentra el Castillo, majestuosamente posicionado en la colina frente al puente.

KAFKA EN PRAGA

Ni siquiera el viajero menos ilustrado podrá abandonar Praga sin conocer algo de Kafka, el famoso escritor judío checo que escribió sus obras en alemán anticipando la opresión y la angustia del siglo XX. La casa natal del escritor se halla en el número 5 de la calle U Radnice, al noroeste de la plaza de la Ciudad Vieja. Franz Kafka vivió en el barrio del Castillo donde alquiló una casita situada en la pintoresca Callejuela del Oro. Fue allí donde escribió sus mejores obras. Su espíritu y su obra están siempre latentes. También es posible visitar el museo de Kafka (www.kafkamuseum.cz) y su tumba que está ubicada en el nuevo cementerio judío.

Más información en: www.czechtourism.com

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