Turín

Turín

La mejor forma de conocer una ciudad, es pasear por sus calles. Esto nos brinda la oportunidad de descubrir su historia y pequeños rincones que a simple vista pueden pasar desapercibidos.

Turín es una de esas ciudades que merece ser visitada sin complejos ni prejuicios, pues no en vano ha sido, y es, una de las grandes capitales de Europa. Nuestro recorrido parte desde la emblemática Porta Palatina, que es uno de los pocos vestigios de la época romana de la Augusta Taurinorum, actual Turín. Fundada en año 28 a.C., ésta construcción de ladrillo rojo fue la puerta de entrada por la zona norte de la antigua ciudad romana. Aquí se encuentra el parque arqueológico en el que aún quedan los restos de un antiguo teatro romano con las gradas y algunos pilares. Aquí se sitúa el área Arqueológica, el Teatro Romano, la Porta Palatina, el Museo de Antigüedades y, en este mismo enclave, los jardines Reales.
Por la vía XX Settembre, llegamos a la Piazza San Giovani, donde nos encontramos con la catedral de San Giovani (El Duomo) considerado como la única construcción en Turín de la arquitectura sacra renacentista. En su interior se encuentra la Cappellla della Sacra Sindone (Capilla del Santo Sudario) obra maestra barroca que fue construida por Guarino Guarini. Actualmente no se conserva en su interior el original del Santo Sudario dado que su exposición pública suele ser un evento excepcional. En la primera capilla en el lado izquierdo se exhibe permanentemente una reproducción fotográfica de la sabana Santa.

Desde la Piazza San Giovani nos dirigimos hacia el Quadrilatero Romano por la Via della Basílica hasta la Via Milano, que nos conducirá a la plaza de Porta Palazzo. Allí nos encontramos con el mercado más grande al aire libre de toda Europa. En él se vive una frenética actividad con multitud de pequeñas paradas con los productos más variados. Olores y colores se entremezclan en un crisol de sensaciones. Junto a este mercado se alza otro cubierto, impecable y con un gran surtido de productos. Esta es una buena ocasión para comprar un buen queso especialidad de la tierra como el Castelmagno, el Maccagno o el Formaggio Ubrico. Salimos del mercado y nos dirigimos hacia la Piazza Emanuel Filiberto hasta llegar a la Piazza della Consolata, donde se halla el Santuario della Consolata. Pero antes haremos un alto en el café Al Bicerin. En este local nació la popular y deliciosa bebida a base de café, chocolate y crema de leche servida en un vasito, » el bicerin». El santuario della Consolata se edificó sobre la antigua iglesia de San Andrés de la que se conserva la torre de estilo románico. Es una magnífica obra arquitectónica de Guarino Guarini y Filippo Juvarra. En su interior se aprecia la capilla hexagonal y un presbiterio elíptico, así como un soberbio altar mayor.

Nuestra próxima visita será en la Via San Domenico, en el número 28, el Museo de la Sindone. Se emplaza en la cripta de la iglesia del Santo Sudario, de estilo rococó, construido como un oratorio privado. Desde 1998 acoge el Museo della Sindone. 
Seguimos hacia la Via Garibaldi para llegar a la Piazza di Palazzo di Città, donde se ubica el Ayuntamiento. En ella se yergue un monumento al Conde Verde «Amadeo VI», así se le apodaba por el color de sus ropajes. Esta obra muestra al noble caballero combatiendo a los otomanos en la cruzada de 1366. Para los amantes de lo esotérico, Turín forma parte de uno de los vértices de un triángulo de magia negra junto con las ciudades de Londres y San Francisco. Pero también lo es de la magia blanca y, junto con Praga y Lyon, también forman otro triángulo, esta vez de energía positiva. 

Continuamos con nuestro recorrido hasta la Piazza Corpus Domini y nos detendremos sorprendidos al ver un enorme «piercing» en una de las esquinas de un edificio de la plaza.

Ya en la Via San Tommaso en el número 10, nos topamos con otro de los cafés de los más populares, pues aquí, se encuentra el primer café Lavazza. Nuestro paseo nos conduce seguidamente a la Piazza Castello, directamente al corazón histórico de Turín. El Pallazzo Madama había sido el palacio de los Príncipes de Acaya, pero mucho antes, en la época romana, fue la Porta Pretoria. Es en siglo XVII cuando se convierte en la residencia de las damas reales, doña María Cristina di Francia y doña Giovana Battista Savoia Nemours. Este palacio tiene una magnífica fachada barroca y una interesante escalera interior. En la misma plaza, al fondo, se encuentra a la Piazzeta Relae. Y allí mismo, el Palazzo Reale. El palacio fue la residencia de los Saboya hasta 1865. En la parte opuesta de plaza, se impone la Vía Roma, que es la calle más conocida de Turín y con mayor afluencia de público. En ella te esperan las mejores tiendas y boutiques de la ciudad. Los 750 metros de soportales que las mantienen a cubierto son considerados un claro ejemplo de la arquitectura racionalista. A través de ella desembocamos en la Piazza San Carlo, una plaza peatonal, por lo que la podremos disfrutar sin prisas y a nuestro aire. Aquí el Caffe San Carlo celebre por haber sido punto de encuentro de intelectuales y patriotas del Risorgimento es una parada perfecta para un café.

En el centro de la plaza se levanta el monumento dedicado al duque Emanuele Filiberto. Esta escultura es conocida como el caballo de bronce. La plaza se halla circundada por unos magníficos soportales que se remontan al siglo XVII, conservándose aún las iglesias gemelas de San Carlo y Santa Cristina. 
El chocolate en Turín, más que una delicia es una institución. Java, Venezuela, Ecuador, Trinidad son algunos de los países que se dan cita en Turín para fundirse en el más delicioso de los placeres, el chocolate. El origen de dicha afición por el cacao se sitúa sobre 1806. Momento que la región Piamontesa sufría las consecuencias de las dificultades para poder importarlo debido al convulso momento originado por la guerra que Napoleón estaba librando contra los austriacos. Fue entonces cuando los pasteleros locales optaron por añadir al chocolate que, por aquel entonces se tomaba líquido, una importante proporción de pasta de avellana. Con el tiempo la pasta fue mejorándose haciendo la mezcla mucho más deliciosa. Actualmente uno de los chocolates más populares el Gianduiotto, que es un bombón de forma triangular, alargado y relleno de la crema de gianduja.

Actualmente en la capital del Piamonte al igual que en resto de la región, abundan chocolaterías artesanas en las que puedes degustar una amplia variedad de chocolates.
Retomamos nuestro paseo hacia la Via Lagrange que nos conducirá hasta la Via Accademia delle Scienzie. Cabe destacar que nos encontramos en el centro histórico de la ciudad y que en él se erigen los edificios más emblemáticos de estilo barroco como el Collegio dei Nobili. Su interior alberga el Museo Egipcio, en él aguarda la segunda colección más importante del mundo, después de la de El Cairo. Fundado en 1824 por Bernardino Droveti, que al servicio de Napoleón, viajó a Egipto para aportar una importante colección a las que ya habían reunidas en la universidad de Turín. En él se encuentran valiosísimos elementos de la historia de Egipto, desde el paleolítico hasta el periodo copto. Es un excepcional patrimonio que cuenta en su haber con más de 33.000 piezas. Actualmente se exponen 6.500 piezas, algunas de ella únicas, y las restantes se ?encuentran en los depósitos del museo. La colección está compuesta por objetos de uso cotidiano y arte funerario, muestra que nos aporta una clara visión de la civilización del antiguo Egipto. El mismo edificio alberga la Galleria Sabauda, una de las pinacotecas más importantes de Italia.

Siguiendo con la visita, llegamos a la plaza Carignaro, que toma el nombre del mismo palacio que en esta plaza se encuentra, sede del parlamento Subalpino » el primero de la Italia unida» y actual Museo Nacional del Risorgimento Italiano, símbolo del barroco Turinés. En su interior se conserva el que fue el despacho de Cavour, así como muchos documentos que pertenecieron a Garibaldi. En los bajos del edificio, la afamada heladería Pepino espera. Allí nacieron los helados que conocemos como «Polos», fabricados con diferentes pisos de hielo de sabores y culminados con un toque de chocolate. Seguro que a más de uno le suena familiar. Retomamos camino hacia la Piazza Castello y nos adentramos por la Galería de la Industria Subalpina. Este elegante paso cubierto, construido en hierro y con unas importantes cristaleras que aportan luz natural al paseo, fue construido en 1873 inspirado en la decoración modernista típica de la época y evoca a los paseos comerciales parisinos.

Ya en los soportales que dan a la Piaza Castello y a continuación a la Via Po, podemos disfrutar, de día o de noche, pues en ambas horas encontraremos una intensa actividad social, lugar de encuentro y reunión en cafeterías, heladerías y restaurantes, así como diferentes comercios que se encuentran en ambos lados de la avenida.
Turín también es conocida por haber sido una de las ciudad más industrializadas de Italia. No en vano la industria automovilística ha tenido una importante sede en esta ciudad alpina. El Lingotto, barrio periférico e industrial de la ciudad, albergaba la factoría de FIAT. En 1982 se cerró el centro de producción para, después de una remodelación que llevó a termino Renzo Piano, se convertiría en un complejo que alberga cines, salas de exposiciones, salas de concierto y un hotel. Este edificio cuenta con una de la Pinacotecas mas importantes de Turín, compuesta por un conjunto de relevantes obras de arte de la colección privada de Gianni y Marella Agnelli, entre ellas destacan obras de Matisse, Picasso y Modigliani, así como de pintores venecianos del siglo XVII como Canaletto, esculturas de Antonio Canova y obras de Manet y Renoir.

Junto al edificio del Lingotto, se encuentra Eataly, que es un «megastore dedicado a la enogastronomía», en él se pueden adquirir infinidad de productos Made in Italy, además de poder consumirlos allí mismo, pues cuenta con varios restaurantes que cocinan los productos frescos que puedes comprar y llevártelos preparados. También cuenta con cafés y heladerías que funcionan de la misma forma. En sus instalaciones se alberga el Museo Carpano, que fue el primer vermouth producido en el mundo.

Si hablamos de vermouth, en Pessione di Cheri se levanta la sede histórica de Martini & Rosi que está situada a unos cinco kilómetros a las afueras de Turín. Allí el Museo Martini posee el legado histórico y cultural de la producción vinícola del Piamonte que se remonta a tiempos de los primeros asentamientos productores vinícolas de la región. 
No cabe duda que la corte de la casa Saboya tuvo entre uno de sus bienes más preciados en Turín, lo que fue su retiro de caza, la Venaria Reale. Este monumental palacio es uno de los símbolos más significativos del esplendor arquitectónico de los XVII y XVIII. Declarado por la UNESCO como patrimonio de la Humanidad, forma parte del circuito de las Residencias Reales del Piamonte, formando parte representativa de lo que supuso la Corona de Italia. Su magnífica estampa barroca fue inspirada por el Duque Carlo Emanuelle II de Saboya. Después de más de dos siglos de abandono y degradación, en Octubre del 2007 tras intensas obras de restauración promovidas por la Unión Europea y el Ministerio de Cultura de la Región del Piamonte, volvió a abrir sus puertas. Espectáculos, eventos, conciertos, permanentes exposiciones y muestras hacen que sea el quinto lugar más visitado de Italia con más de 1.900.000 visitantes desde su reapertura. Actualmente la antiguas caballerizas ubican desde el año 2005 el Centro de Conservación y Restauración del patrimonio Cultural, siendo el tercero en importancia junto con los de Roma y Florencia. La visita a este soberbio palacio, que fue considerado como «el pequeño Versalles», es sin duda una de las experiencias que no nos dejará indiferentes.

Desde cualquier punto de Turín la Mole Antonelliana será tu punto de referencia. Esta colosal obra se alza sobre la ciudad con sus 167,5 metros de altura. Destinada a ser la sinagoga de la ciudad, fue la comunidad judía quien impulsó su construcción en al año 1862, encargando la obra al arquitecto Alessandro Antonelli. Por falta de recursos económicos fue cedida al Ayuntamiento finalizándose su construcción en 1889, un año después de la muerte de su creador. La edificación actualmente está revestida de poderosos muros y tirantes de hormigón armado que la hacen mucho más sólida, impresionante es la gran cúpula con forma ojival que se va estrechando hasta acabar cual punta de lanza señalando al cielo de Turín. Cuando se culminó, la obra paso a ser el edificio de mampostería más alto de Europa, tomado el nombre de Antonelliana en honor al arquitecto que la diseñó.

Siendo la capital del Piamonte la cuna de la industria cinematográfica, se inauguró en 1941 un Museo del Cine, gracias al mecenazgo de la historiadora y coleccionista María Adriana Prolo que obtuvo el permiso del Ayuntamiento para exponer parte de su colección en la Mole. En el año 2000 se ubicó definitivamente en la Mole. Actualmente está considerado como único en Italia y uno de los más importantes del mundo. En él se encuentran colecciones dedicadas a la historia del cine.

Paseando por su interior y recorriendo sus diferentes galerías, planta por planta, recorrerás de forma temática la historia desde los inicios del cine y por sus diferentes géneros. En su corazón, la espectacular bóveda espera ser conquistada por medio de un ascensor que nos elevará hasta más lo alto de ella. La sensación de estar siendo elevado es mágica ya que el ascensor está construido totalmente en cristal. Un acto no apto para los sufridores de vértigo. Desde arriba podremos gozar de la experiencia panorámica de la ciudad. En invierno, con un día claro, la visión imponente de los Alpes nevados es realmente sobrecogedora. En la planta baja se encuentra la bibliomediateca «Mario Gromo» este lugar representa el centro de documentación sobre cine y fotografía más prestigioso de Europa por su variedad de patrimonio. Se permite la lectura y consulta de su archivo documental, y se pueden utilizar los ordenadores ya que toda su documentación se encuentra digitalizada.

 

MÁS INFORMACIÓN TURÍSTICA:

www.turismotorino.org

DÓNDE ALOJARSE
El NH Santo Estefano
Via Porta Palatina,19 , en el centro histórico
www.nh-hoteles.es
Le Meridien Lingotto
Via Nizza 262, Lingotto
www.lemeridienlingotto.com
Golden Palace
Via dell Arcivescovado, 18 en centro histórico
www.goldenpalace.thi.it
NH Ambasciatori
Corso Vittorio Emanuele II, 104.
www.nh-hoteles.es

 

DÓNDE COMER
Taberna Libraria
Enoteca con cocina típica del Piamonte
Via Bogino 5. www.tabernalibraria.to.it
Osteria Porta di Po 
Elegante
restaurante justo en la plaza Vitorio Veneto en el podréis degustar unos exquisitos Agnolotti 
Piazaa Vittorio Veneto 1.
www.portadipo.it
La Badesa Ristorante
Deliciosa comida tradicional 
Palazzo Carlo Emanuele II, 17.
www.labadesa.net

 

 

 

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