Tesoros reales en el Loira, la biblioteca de Francisco I

Tesoros reales en el Loira, la biblioteca de Francisco I

En el año 2015, Francia celebro el 500 aniversario de la accesión al trono de Francisco I y el aniversario de la batalla de Marignan. Varias manifestaciones y exposiciones significativas están previstas a lo largo del año.

Situado en el núcleo del valle de la Loire, el Castillo Real de Blois es el lugar más importante de arte e historia, visitado por cerca de 300. 000 personas cada año.

Heredero de un pasado real prestigioso, sigue desde varios años una política activa de desarrollo cultural y turístico, en dirección de todos los públicos, especialmente a través de una programación de grandes exposiciones sobre la civilización del Renacimiento.

Residencia preferida de la corte al siglo XVI, es también desde 1515 la primera obra iniciada por Francisco I.

Acogiendo la biblioteca real hasta el año 1544 (fecha de su traspaso en Fontainebleau), el castillo tenía por supuesto que participar en ese aniversario, organizando una exposición de importancia internacional.

Es por eso que la ciudad de Blois y la Biblioteca nacional de Francia se asociaron para realizar una de las exposiciones más importantes de este año Francisco I, la más importante fuera de París y su región.

La comisaría general fue asignada a Élisabeth Latrémolière, conservadora en jefe, directriz del Castillo Real y de los Museos de Blois, y la comisaría científica a Maxence Hermant, conservador del departamento de los Manuscritos de la Biblioteca nacional de Francia.

Por primera vez, estarán reunidas en el castillo real de Blois los más preciados libros de Francisco I, acompañados también de una selección de objetos de arte de la colección real.

Entre los 140 objetos seleccionados, cerca de 130 están conservados en la Biblioteca nacional de Francia: libros manuscritos e impresos, encuadernaciones preciosas, grabados y dibujos, monedas y medallas, obras de arte y joyas.

Las otras obras serán aportadas por otros importantes establecimientos culturales franceses como el  Museo del Louvre e internacionales, sobre todo norte-americanos (Metropolitan Museum of Art de New York, The Morgan Library and Museum de New York) y también de colecciones privadas (Estados Unidos).

Durante el recorrido de la exposición, los visitantes pudieron admirar numerosas obras maestras raramente expuestas por causa de su fragilidad y belleza.

Es todavía la primera vez que se intenta reunir la biblioteca de Francisco I de modo tan ambicioso. Muchos volúmenes regresarán por la primera vez desde el siglo XVI lo que no faltará de suscitar interés.

Estuvieron presentadas Las Grandes Horas de Ana de Bretaña ilustrado por Jean Bourdichon; Las Horas de Louis de Laval ilustrado por Jean Colombe, considerado como el manuscrito el más ilustrado del mundo con más de 1200 miniaturas; una de las veinte encuadernaciones brocadas del Renacimiento todavía conservada al mundo; la Biblia de Robert Estienne, impresa en 1540 y dotada de una preciosa encuadernación marcada del F real; o Evangelios carolingios del siglo IX pero encuadernadas después por Francisco I.

La exposición planteada alrededor de juegos de libros de mismo origen o del mismo contexto de adquisición, permitiendo al público de entender la riqueza y la complejidad: el patrimonio de la familia Angoulême (Jean de Angoulême y Marguerite de Rohan, abuelos de Francisco I, Charles de Angoulême y Louise de Savoie, sus padres, y al final el propio joven Francisco de Angoulême, futuro Francisco I).

La biblioteca real de Blois; es biblioteca personal del rey; el patrimonio de Anne de Bretagne y de Claude de France; la incautación de libros de la familia de Bourbon; la capilla real; el sueño italiano y oriental; y por fin la oficina privada del rey, totalmente inédita.

El público descubrirá así de que se componía la «librería» real, tan la biblioteca personal de Francisco I como la biblioteca real institucional, los tipos de libros que se podían encontrar, sobre todo manuscritos, demuestran la persistencia del gusto medieval por los grandes formatos lujosos de las bibliotecas principescas, pero también los incunables (libros impresos antes de 1500).

También impresos de las investigaciones tipográficas del Renacimiento y de los diferentes tipos de encuadernación. La biblioteca de Francisco I, rey letrado, formada de textos griegos y latinos, de libros técnicos y prácticos, de obras literarias y de libros de devoción, demuestra el ambiente cultural del Renacimiento, el gusto y la educación de un príncipe.

¿Existía una sola biblioteca o varias, con contenidos, estatutos y finalidades diferentes?   Las bibliotecas del Renacimiento no son parecidas con las de los siglos posteriores.

La exposición responde a preguntas prácticas: a qué podía parecer la biblioteca real?,  en su situación en los apartamentos reales, que en su mobiliario, y en su decoración en Blois y después en Fontainebleau, para qué servía?, un sitio de estudio y también una oficina de colección, y por fin el «funcionamiento de la biblioteca», el  papel de los eruditos y bibliotecarios…

Apoyándose sobre investigaciones iniciadas hace varios años, esta exposición permitió renovar la idea sobre las colecciones de libros de Francisco I, entre la Edad Media y el Renacimiento, permitiendo al mismo tiempo a un largo público de tener acceso de modo excepcional a algunos tesoros de las colecciones nacionales.

Los libros de Francisco I son, en efecto, al origen de la biblioteca de los reyes de Francia, convertida en la biblioteca nacional bajo la Revolución.

Una atención particular fue añadida a la mediación de la exposición, especialmente gracias a visitas y dispositivos adaptados.

El digital estuvo igualmente presente en la exposición, creando un vínculo entre el pasado y el presente.

Terminales digitales permitieron de descubrir los libros más importantes, como las Grandes Horas de Anna de Bretaña. Códigos flash dispuestos sobre las vitrinas permitirán consultar en Gallica, la biblioteca on-line de la BnF, los volúmenes digitalizados en alta definición y en color.

Estas conexiones podrán ser compartidas en las redes sociales por el público.

 

Post relacionados: