Ginebra la capital de la relojería Suiza

 Ginebra la capital de la relojería Suiza

En el corazón de los Alpes Ginebra es la puerta de entrada a Suiza

Entre los picos cercanos de los Alpes y el Macizo del Jura se halla la ciudad Ginebra la capital de Suiza, de habla francesa, en la bahía en la que el Ródano sale del Lago Lemán. Es la sede europea de la ONU y sede principal de la Cruz Roja, y de esto, se le llama también «capital de la paz».

Una combinación única como capital de tradición humanitaria con aire cosmopolita. Idílicamente sumergida entre cimas alpinas y viñedos, Ginebra la capital de Suiza está situada a orillas del mayor lago del sur de Europa.

Un géiser símbolo de la capital Suiza

El símbolo de la «metrópoli más pequeña del mundo» es el «Jet duu», un surtidor de agua de 140 metros de altura en la orilla del Lago Lemán.

En su orilla derecha, se halla la mayoría de los grandes hoteles de la ciudad y muchos restaurantes gourmet. Encima de la orilla izquierda se halla el casco antiguo, el centro de Ginebra con su barrio de compras y comercial.

La plaza más antigua de Ginebra

Este es dominado por la catedral de «Saint-Pier», si bien el centro propiamente dicho del casco antiguo es la «Plas du Bourg-de-Fur», considerada como la plaza más vieja de la ciudad.

Muelles, paseos ribereños, infinidad parques y jardines, callejones pintorescos del casco antiguo, así como tiendas elegantes de grandes marcas invitan a callejear.

Una de las calles antiguas mejor conservadas es la «Grand-Ru» que bien merece pasear con calma.

El lago más grande de Suiza, el Leman

El lago Leman, dicta silenciosamente la vida de la ciudad. Las «Muets» (gaviotas), una especie de taxi acuático de color amarillo, permiten navegar de una orilla a otra tanto al turista como al ciudadano local.

Asimismo, hay grandes barcos, estos ya para turistas, que invitan a emprender cruceros recorriendo todo el perímetro del Lago Leman.

Ginebra, sede de organismos internacionales

Ginebra la capital de Suiza, es la ciudad más internacional del país, ya que es sede europea de la ONU. También la Cruz Roja Internacional controla desde aquí sus acciones humanitarias.

Ginebra la capital de Suiza, no solo es centro de congresos, también de cultura e historia, para ferias y exposiciones. El reloj de flores en el Jardín Inglés, junto al lago, es un símbolo de renombre mundial de la industria relojera de Ginebra.

Epicentro de la relojería de precisión mundial

A nivel cultural, la ciudad suiza occidental tiene mucho que ofrecer. En la Ópera de Ginebra, se presentan artistas de renombre internacional, y los museos más diversos, como el Museo Internacional de la Relojería, que cuenta con una colección de relojes en joyas y de música impresionantes.

Otro destacado es el Museo Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, que facilita informaciones sobre el trabajo de la organización humanitaria realiza a nivel mundial.

El Museo Internacional de la Relojería

Pero si duda, Suiza y en especial Ginebra se asocian a los orígenes de la relojería. Una industria relojera que ha marcado la ciudad a lo largo de los siglos.

Símbolo mundial de la relojería de lujo, las calles de Ginebra reflejan su reputación internacional. La ciudad te da la hora de mil y una maneras y te invita a admirar los numerosos símbolos relojeros de la ciudad, así como las marcas de relojes más prestigiosas del mundo que han salido de aquí.

Los museos, talleres, eventos de prestigio y boutiques de lujo ofrecen una experiencia inolvidable. Entras en el mundo de la precisión, la belleza y la excepción. Incluso el turista puede vivir la experiencia del reloj desde cero creando uno él mismo.

Una ciudad con calidad de vida superior

En definitiva, una de las peculiaridades de Ginebra la capital de la relojéria  Suiza, es la increíble calidad de vida que ofrece a sus habitantes y visitantes. Esta calidad de vida se debe a la amplia variedad de actividades y lugares únicos en una pequeña zona geográfica.

Como resultado, en Ginebra, puedes caminar, perderte, pasear y descubrir un rico patrimonio cultural e histórico.

Visitar el Barrio Internacional antes de comer junto al lago, visitar el casco antiguo y su catedral y luego bajar otra vez para subir a bordo de un crucero tradicional o llegar al Barrio de los Baños y visitar su Museo de Arte Contemporáneo… todo se puede hacer fácilmente y a pie.

 

 

 

 

 

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