La isla, de un vistazo Formentera es la isla habitada más pequeña de las Baleares. Está al sur de Ibiza, a unas 2 millas náuticas de distancia entre ambas costas (apenas 3,7 kilómetros), aunque la travesía real entre el puerto de Ibiza y el de la Savina ronda las 12 millas náuticas. Son solo 83,2 kilómetros cuadrados, pero su perfil recortado le regala 69 kilómetros de costa: muchas playas, calas y rincones donde perderse sin compañía.
La isla, de un vistazo Formentera es la isla habitada más pequeña de las Baleares. Está al sur de Ibiza, a unas 2 millas náuticas de distancia entre ambas costas (apenas 3,7 kilómetros), aunque la travesía real entre el puerto de Ibiza y el de la Savina ronda las 12 millas náuticas. Son solo 83,2 kilómetros cuadrados, pero su perfil recortado le regala 69 kilómetros de costa: muchas playas, calas y rincones donde perderse sin compañía.
Cómo llegar Formentera no tiene aeropuerto, así que la única vía de entrada es el barco. Los ferris salen del puerto de Ibiza y atracan en la Savina tras una travesía de unos 30 minutos. Operan varias navieras —Baleària, Trasmapi, Aquabus y Formentera Lines (Mediterránea Pitiusa)— durante todo el año, con muchas más frecuencias en verano, cuando hay salidas cada media hora e incluso cada quince minutos en las horas punta.
Conviene reservar online: suele salir mejor de precio que la taquilla del puerto y te evita colas. Las mascotas viajan gratis con todas las compañías, con sus condiciones de transportín o bozal según el caso, un detalle a tener en cuenta si viajas con perro o gato.
Llegar con vehículo: la norma que conviene conocer Este es el punto que más sorprende a quien no pisa la isla desde hace tiempo. Al amparo de una ley de sostenibilidad medioambiental, Formentera limita la entrada, circulación y aparcamiento de vehículos a motor entre el 1 de junio y el 30 de septiembre. El sistema se gestiona en la web formentera.eco.
Cada temporada se fija un cupo máximo de vehículos, repartido por categorías y adjudicado por orden de solicitud hasta agotarse. Si quieres llevar tu propio coche o moto, debes pedir la autorización y abonar la tasa correspondiente en formentera.eco antes de viajar; en la misma web puedes comprobar por matrícula el estado de tu permiso y la ocupación del cupo. Los quads tienen cuota cero, y caravanas y autocaravanas están restringidas, porque la acampada está prohibida en la isla.
El atajo práctico: si alquilas el vehículo ya en Formentera, te olvidas de todo este trámite, porque la flota de alquiler de la isla cuenta con su propio cupo aparte. Para muchos viajeros de unos pocos días, alquilar allí mismo sale más cómodo que cruzar el coche en el ferri.
Cómo moverte por Formentera
Formentera es pequeña, llana y muy cómoda de recorrer. La mejor manera de conocerla es la bicicleta: la red de rutas verdes enlaza playas, pinares, sabinares y el interior rural por caminos tranquilos. La bici eléctrica gana adeptos para las cuestas hacia la Mola. Para trayectos largos están la moto y el coche, y en verano se refuerzan el taxi estacional y el autobús, con líneas que conectan los núcleos. Las líneas turísticas —la L3 desde la Savina o la L7 desde Migjorn y Es Pujols— resultan especialmente útiles para acercarse a las playas sin pelearte con el aparcamiento.
Las playas El gran tesoro de la isla. Estas son las que no me canso de recomendar:
- Ses Illetes y Llevant. El arenal más famoso, en el norte, dentro del Parque Natural de Ses Salines (lee abajo la nota sobre el acceso). Frente a ella, hacia el norte, asoma el islote de s’Espalmador, al que se llega en barco o excursión.
- Migjorn. La playa más larga de la isla, con rincones de carácter propio como es Caló des Mort, es Arenal o es Ca Marí. Ideal para alternar baño y chiringuito.
- Cala Saona. Una bahía protegida por acantilados rojizos, perfecta para el atardecer.
- Ses Platgetes (Tramuntana) y Sa Roqueta. Calas pequeñas y discretas para huir del gentío.
El acceso a Ses Illetes y al Parque Natural Ses Illetes está dentro del Parque Natural de Ses Salines de Eivissa y Formentera, espacio protegido y Patrimonio de la Humanidad. Para frenar la saturación, en los meses de máxima afluencia se aplica un control de acceso en vehículo. Quedan exentos los residentes, los peatones, las bicicletas, los vehículos eléctricos y las personas con movilidad reducida; los híbridos abonan la mitad. El consejo de siempre: deja el coche y llega en bus o en bici, te ahorras el trámite y el problema del aparcamiento. La misma lógica de regulación se aplica a las vías que llevan al faro de Cap de Barbaria, a es Caló des Mort y a es Ram.
Pueblos y rincones con encanto La Savina es la puerta de entrada, un puerto pequeño con tiendas y terrazas donde ver caer la tarde. Sant Francesc Xavier, la capital, invita a un café y a pasear entre su iglesia fortaleza y sus comercios. Sant Ferran de Ses Roques guarda el alma más auténtica de la isla en su Carrer Major. Es Pujols es el núcleo más turístico, con comercios, bares y vida nocturna; tiene su público, aunque cuando viajo a Formentera tiendo a buscar lugares más tranquilos.
Cap de Barbaria. El faro de Barbaria se alza en la zona más despoblada de la isla, un paisaje rocoso y solitario de gran valor. En sus alrededores hay yacimientos arqueológicos de la Edad del Bronce, y cerca está la Cova Foradada. Es la luz marítima más meridional de todo el archipiélago balear y se hizo célebre por la película Lucía y el sexo, de Julio Medem, además de por numerosos anuncios. Es, sin duda, uno de los mejores lugares de Formentera para despedir el día.
El Pilar de la Mola. En el extremo oriental y en la parte más alta de la isla, el faro decimonónico de la Mola corona un acantilado con vistas inmensas. A su lado hay un monumento a Julio Verne, que citó Formentera en su novela Héctor Servadac. El pueblo del Pilar de la Mola acoge además uno de los mercados artesanos más bonitos de las Pitiusas.
Comer en Formentera En la playa de Migjorn hay varios restaurantes pequeños, de buen ambiente, perfectos para un vermut, un almuerzo o una cena junto al mar: Boga Mari, Es Codol Foradat y Real Playa.
En el Carrer Major de Sant Ferran están algunos clásicos de toda la vida: la Pizzería Macondo, regentada por italianos, con las mejores pizzas de la isla, grandes pero finas; Can Forn, el sitio para probar los platos típicos formenterenses; y la Fonda Pepe, sencilla y con solera, todo un emblema del pueblo.
Mercados artesanos Los mercadillos forman parte del carácter de las Pitiusas. Los más conocidos son el de Es Pujols, junto a la playa; los de Sant Ferran, uno artesanal y otro artístico; y el de la Mola, el más auténtico, con productos hechos a mano. La mayoría abren de mayo a finales de septiembre u octubre.
Antes de viajar: lo práctico
- Impuesto de Turismo Sostenible (ecotasa). Lo paga cada huésped por noche de alojamiento, directamente en el establecimiento. Su recaudación se destina a proyectos medioambientales y de conservación.
- Autorización de vehículo. Si vas a llevar tu coche o moto en los meses regulados, tramita el permiso en formentera.eco antes de embarcar.
- Reservas con antelación. En temporada alta, ferri, alojamiento y cupos de vehículo se agotan; planificar con tiempo marca la diferencia.
- Respeto al entorno. Caminos de tierra frágiles, dunas, posidonia y un parque natural protegido: la isla pide que la cuides para que siga siendo lo que es.
Sant Francesc Xavier
Tres kilómetros al sur del puerto de la Savina encuentras Sant Francesc Xavier, el núcleo urbano más importante y capital de la isla, ya que en su plaza se ubica el Ayuntamiento.
Justo enfrente del ayuntamiento se encuentra la iglesia del pueblo, la que se utilizaba en el siglo XVIII como fortaleza contra los bárbaros y que, con el tiempo, se ha convertido en refugio para los parroquianos del pueblo. Esta iglesia está dedicada a San Francisco Javier.
Sant Francesc Xavier es la población de Formentera más visitada durante el día debido a su gran número de comercios y bares y, sobre todo, por su paseo peatonal.
A destacar en Sant Francesc Xavier:
- Bar Centro (tel. 971322063), situado en la plaza del pueblo, frente a la iglesia. Creo que es el lugar más barato de la isla, pero además destaca por la terraza que tiene delante de la iglesia. Su propietario es Pep y ahora ha abierto también un alojamiento más sofisticado, llamado Hotel & amp; Spa Es Marès, en la calle Santa María del mismo Sant Francesc Xavier.
- Casa Rafal (tel. 971 32 22 05), un lugar de toda la vida. Fue mi primer alojamiento cuando empecé a ir a la isla.
- Restaurante S’Abeurada de Can Simonet (tel. 971 32 35 62), en la Calle Pla del Rei 111 de Sant Francesc. Es un restaurante recomendado por los locales. Los mediodías tiene unos menús muy completos y económicos. Buenos platos a precios razonables y un servicio amable. Muy recomendado!!.
- Restaurante Can Carlos (tel. 971 32 28 74). Recomendada la cena y el patio terraza que posee. Especialidad: el carpaccio de calabacín. Es caro!!.
Sant Ferran de Ses Roques
Sant Ferran de Ses Roques es un lugar de paso obligado para ir a La Mola o a Es Pujols y que ofrece una gran variedad de bares y restaurantes donde comer y, al caer el sol, donde tomar una copa.
Tras la puesta de sol, Sant Ferran se transforma en un bullicioso punto de reunión de los amantes de lo alternativo: mercado artístico, música en directo en la plaza de la iglesia y varios pubs con mucha personalidad y mejor ambiente.
En Sant Ferran se encuentra uno de los locales más míticos y con más historia de la isla: la Fonda Pepe que en los años 60 ya tenía las puertas abiertas al público y desde entonces es visitada por todo aquel que desea disfrutar del tranquilo y auténtico ambiente hippie de la isla. Y es que, a pesar del paso de los años, éste es uno de los pocos lugares que apenas ha cambiada en Formentera.
Es Pujols
Es Pujols es el núcleo más turístico de toda la isla, donde encontrarás ofertas de ocio para todos los gustos.
Su gran variedad de comercios, boutiques, restaurantes, bares, pubs y discotecas hacen que el pueblo tenga vida tanto de día como de noche, pero lo cierto es que cuando viajo a Formentera intento evitar este pueblo. Como siempre, depende de lo que busques en tu viaje.
Por todo ello, en mi opinión no hay nada que destacar en Es Pujols.
Cabo de Barbaria
El faro de Barbaria está situado en el área más despoblada de Formentera, con un interés paisajístico de gran importancia. En los alrededores del faro hay varios yacimientos arqueológicos catalogados y fechados en torno al año 1.500 aC.
Este faro es la luz marítima más meridional del archipiélago balear. Debido a su protagonismo en diferentes eventos mediáticos, como la película Lucia y el sexo, del director de cine Julio Medem, o algunos spots publicitarios, se ha convertido en uno de los reclamos turísticos más destacados de Formentera.
Se encuentra situado en el extremo sur del Cabo de Barbaria, en el enclave menos poblado de la isla, con un entorno rocoso que le aporta una gran singularidad. Y como no, es el mejor lugar de la isla para disfrutar de la puesta de sol.
Es Caló de Sant Agustí
Es Caló de Sant Agustí es un pequeño pueblo de tradición pesquera, con un peculiar puerto natural y restaurantes tradicionales. A destacar:
- Hostal Rafalet. El propietario se llama Jaume Joan Juan, pero actualmente la están llevando sus hijos Bartolo y Cristina. Se agradece que hayan mantenido el negocio familiar y no se haya traspasado a los italianos, que pronto se convertirán en los dueños de la isla.
Este hostal tiene todas las habitaciones en primera línea de mar (deben reservarse de un año para otro) y un restaurante donde comer un buen hervido de pescado o arroces de muchos tipos, pero a destacar su terraza, abierta todo el día , y donde disfrutar de la brisa desayunando el Pan con cosas, su especialidad.
Se trata de rebanadas de pan tostado con tomate y cosas (queso, tortilla, lomo, bacón y jamón).
- Hostal Mar Blau. Su propietario es Joan Joan Joan, el hermano de Jaume del Hostal Rafalet. Actualmente lo regenta su hija Trini y también tiene las habitaciones en primera línea de mar, debiéndose reservar igualmente de un año para otro por la gran demanda que tiene.
- Restaurante Es Caló . Muy recomendado por su comida y las vistas que tiene, en primera línea de mar, pero todo esto se paga.
El paseo por los alrededores de Es Caló está lleno de contrastes: las pequeñas calas de arena de ses Platgetes en el oeste y los acantilados de La Mola al este. Muy cerca se encuentra el punto de partida de la ruta verde 25, que recorre íntegramente el camino histórico para subir a la Mola, conocido como el Camino de sa Pujada. A medida que vamos ascendiendo nos sorprenderán las mejores panorámicas de la isla del rincón de sa Pujada y el pozo des Verro.
El Pilar de la Mola y su faro
Al final de la carretera principal, después de Sant Ferran y Es Caló, encontramos El Pilar de la Mola, el pueblo más alejado y que se sitúa en el punto más alto de la isla, con un máximo de 195 metros de altura y a unos 12 kilómetros del puerto de la Savina.
Se puede decir que este es uno de los pueblos más tranquilos de Formentera, ya que debido a su tradicional aislamiento, no es muy frecuentado por los turistas y hay relativamente pocos comercios y restaurantes. Por eso no hay ningún restaurante a destacar aquí, de momento.
El mayor atractivo de El Pilar de la Mola es el mercado hippy que se hace cada miércoles y domingo y que atrae a multitud de gente, así como su pequeña iglesia.
Otro de sus atractivos es el faro de la Mola, situado sobre los acantilados, desde los cuales se pueden ver atardeceres y disfrutar de la soledad del lugar. Es ciertamente destacable que Julio Verne se inspiró en este faro para su obra Hector Servadac y por ello encontramos un monolito en recuerdo del gran novelista francés.




