Entrar en edificios que habitualmente permanecen cerrados, descubrir patios históricos o recorrer espacios de arquitectura contemporánea: el festival 48h Open House BCN ha vuelto a ofrecer una forma diferente de conocer Barcelona y su entorno. Su 17.ª edición, celebrada el 24 y 25 de octubre de 2026, ha superado las 75.000 visitas, la cifra más alta de su historia.
El encuentro ha reunido 224 actividades en seis ciudades del área metropolitana y ha incorporado 63 espacios que nunca habían participado en su programación. Con esta edición, el festival supera además el millón de visitas acumuladas desde su nacimiento hace 17 años.
La Llotja de Mar, el edificio más visitado
Uno de los lugares que más curiosidad despertó fue la Llotja de Mar, referente de la arquitectura gótica civil catalana, con 1.898 visitas en solo siete horas. Le siguieron el antiguo convento de la Mercè, sede de la Capitanía General, con 1.778, y la Torre de la Creu de Sant Joan Despí, con 1.693.
También figuraron entre los espacios más concurridos el Palau del Marquès d’Alfarràs, el edificio de CCOO, la Torre Mapfre, el monasterio de Pedralbes, el Palau Moja, Casa Seat y el antiguo Palau Savassona, sede del Ateneu Barcelonès.
Estas visitas permiten descubrir desde edificios históricos hasta lugares vinculados a la vida cotidiana o al trabajo que normalmente no forman parte de una ruta turística convencional.

Seis ciudades para mirar la arquitectura desde otra perspectiva
Barcelona concentró 57.370 visitas, pero el festival fue mucho más allá de la capital. Sant Joan Despí sumó 7.200 y se situó como la segunda ciudad con mayor afluencia, seguida de Vilassar de Dalt (3.500), Badalona (3.450), L’Hospitalet de Llobregat (2.200) y Sitges (1.900).
Entre los lugares destacados fuera de Barcelona estuvieron el Teatre de la Massa y las antiguas naves de Can Manyer en Vilassar de Dalt; el estadio Johan Cruyff en Sant Joan Despí; las casas de la Heura y de los Dofins en Badalona, y el Casino Prado Suburense en Sitges.
La programación incluyó también propuestas muy distintas entre sí, como las casetas de la playa del Garraf, los hornos romanos de la Fornaca, el rehabilitado Edifici Estel, el Hotel Arts o el espacio de creación TMDC Cobalt, instalado en una antigua fábrica de muebles.


Un festival que permite visitar lo que normalmente no se puede
El atractivo de 48h Open House BCN está en la posibilidad de acceder durante un fin de semana a edificios y espacios que, por su uso habitual, no siempre están abiertos al público. Esta edición incluyó 155 edificios en Barcelona, siete itinerarios y más de 50 propuestas Open PRO, con la colaboración directa de profesionales de la arquitectura y el diseño.
El lema de este año, La vida sin arquitectura, invitaba a pensar en cómo los edificios, las calles, los espacios de encuentro y los equipamientos influyen en nuestra manera de vivir y de relacionarnos con las ciudades.
Para quien disfruta del turismo urbano y cultural, el festival demuestra que una escapada a Barcelona y sus alrededores también puede construirse alrededor de edificios menos conocidos, barrios, antiguas fábricas, equipamientos deportivos y patrimonio recuperado.

El balance de 2026 confirma el interés por esa forma de descubrir el territorio. Las cifras pertenecen a una edición ya celebrada, por lo que no deben interpretarse como un programa de visitas actualmente disponible.
