En la costa atlántica de Bretaña, las algas forman parte de la vida cotidiana desde hace siglos. Ahora tienen un museo propio: Algae, un centro interactivo inaugurado el 18 de julio de 2026 en Plouguerneau, en el noroeste de Francia, que invita a conocer el mar, los antiguos oficios y las posibilidades de este recurso natural.
El nuevo espacio se encuentra en el puerto de Koréjou, un lugar ligado a los goémoniers, como se conoce a los recolectores de algas en esta región francesa. La visita combina historia, ciencia y experiencias para reconocer las especies que crecen en la costa. Su exposición permanente ocupa 250 metros cuadrados en dos plantas y reúne unos 400 objetos.
Un viaje a la Bretaña de los recolectores de algas
La exposición comienza con un recorrido por las formas, colores y texturas de las algas marinas. En las aguas bretonas se encuentran centenares de especies, desde los llamados espaguetis de mar hasta las laminarias. El centro explica cómo se recolectan y qué papel desempeñan en el ecosistema costero.
Después, el visitante retrocede unos tres siglos para descubrir cómo vivían y trabajaban los recolectores. A pesar de los barcos motorizados y las herramientas actuales, su actividad conserva una estrecha relación con las mareas y las condiciones del Atlántico.
De la cocina a los nuevos materiales
Las algas han servido tradicionalmente como abono y para obtener yodo. Hoy también se utilizan en alimentación, cosmética, agricultura y proyectos de desarrollo de materiales. El museo presenta algunas investigaciones sobre su posible aplicación en productos que sustituyan determinados plásticos.
Este vínculo entre patrimonio e innovación se refleja en el propio centro: según sus responsables, alrededor del 70 % de los materiales utilizados en su diseño son reciclados. La asociación Karreg Hir, dedicada desde 1985 a preservar la memoria de los recolectores, gestiona el espacio y da continuidad al antiguo ecomuseo local.

Salir a la playa para descubrir el paisaje de los Abers
La experiencia puede continuar fuera de las salas. Junto al puerto se conservan embarcaciones vinculadas a la recogida de algas y antiguos hornos donde se quemaban para obtener yodo de sus cenizas. Con la marea baja se organizan salidas interpretativas por la orilla, sujetas al calendario de actividades.
El museo se encuentra en la Costa de las Leyendas, una zona de islotes, pequeñas playas y entradas de mar que invita a prolongar la visita. Los senderos del GR 34 recorren el Pays des Abers y permiten descubrir lugares como las playas de Lilia y Saint-Michel, en Plouguerneau, o los paisajes de la ría de Aber Wrac’h.
Quienes prefieran una experiencia guiada en español pueden consultar las propuestas de ESTRAN’ØRDINAIRE, impulsadas por la recolectora y guía de naturaleza Nadia Chichiarelli. Sus recorridos se centran en las algas, las plantas costeras, los moluscos y las historias del litoral.
Cómo visitar Algae: precios y horarios
Algae se encuentra en 377 Koréjou, 29880 Plouguerneau, en el departamento de Finisterre. La entrada general cuesta 8 euros; existen tarifas reducidas, infantiles y familiares. Los contenidos de la exposición ofrecen traducciones accesibles mediante códigos QR.
Los horarios cambian según la temporada. En julio y agosto abre de martes a domingo de 10:00 a 18:30. En abril, mayo, junio, septiembre y octubre abre de miércoles a viernes de 11:00 a 17:30 y los fines de semana de 10:30 a 18:00. Durante otros meses se aplican horarios más reducidos, por lo que es recomendable comprobar la información antes de desplazarse. Los talleres y las visitas guiadas tienen su propia programación.
Para planificar la visita y consultar las actividades se puede acceder a la web oficial de Algae. Las experiencias en español están disponibles en ESTRAN’ØRDINAIRE.
