Tras sumar cientos de millones de reproducciones, el fenómeno de Saxboy Billy recorre San Juan, Caguas, Luquillo y Fajardo en un vídeo que transforma la canción en un viaje por Puerto Rico
Una canción nacida casi como un juego en las redes sociales ha terminado convirtiéndose en todo un fenómeno viajero. Después de sumar cientos de millones de reproducciones y conquistar a miles de usuarios, la canción viral dedicada a Puerto Rico da ahora el salto de las pantallas a la isla con un videoclip oficial rodado en algunos de sus lugares más reconocibles.
Su creador, Bill Stiteler, conocido como Saxboy Billy, difícilmente podía imaginar hasta dónde llegaría la historia. Lo que comenzó como una creación para Internet acabó conectando con viajeros y seguidores de Puerto Rico hasta convertirse en una especie de himno no oficial de la isla.
El éxito llamó también la atención de Discover Puerto Rico, que decidió llevar la canción hasta el propio destino y convertir su letra en imágenes. El resultado es un recorrido visual por la música, los sabores, los paisajes y la vida cotidiana puertorriqueña.
Puerto Rico se convierte en escenario
El videoclip transforma la canción en un viaje por distintos puntos de la isla. El Viejo San Juan y El Morro, el centro de Caguas, las playas y kioscos de Luquillo o Las Croabas, en Fajardo, son algunos de los escenarios elegidos para la producción.
También aparecen espacios como el Distrito T-Mobile y el Parque Urbano Toro Verde, en una sucesión de imágenes que mezcla gastronomía, música, aventura y cultura local.
Más que presentar una colección de postales turísticas, el vídeo busca mostrar un Puerto Rico que se vive en la calle, en sus pueblos y junto al mar. San Juan y Caguas tienen un papel destacado, aunque la producción mira también hacia otras zonas de la isla y anima al viajero a salir de los recorridos más habituales.
Un coquí para cantar la canción
El fenómeno viral tiene además su propia versión para cantar a coro en YouTube. Y Puerto Rico ha elegido a uno de sus símbolos más queridos como particular maestro de ceremonias: un coquí acompaña al espectador y le guía por la letra de la canción.
La idea es que quienes hicieron viral el tema dejen de ser simples espectadores y formen parte de él.
“Creé la canción porque Puerto Rico es uno de esos lugares que deja una huella imborrable en la gente”, explica Bill Stiteler. El propio autor reconoce que nunca imaginó la repercusión que alcanzaría en Internet ni que acabaría viajando a la isla para rodar un videoclip oficial.
Una invitación a mirar más allá de San Juan
El lanzamiento también sirve para poner el foco en experiencias repartidas por Puerto Rico. De la vida cultural de Caguas a las playas de Luquillo y la costa de Fajardo, la canción se convierte en una excusa para mostrar una isla de tradiciones, sabores y aventuras al aire libre.
El verano ocupa un lugar especial en este viaje. Snorkel, buceo, vela, paddle surf y kayak se suman a fenómenos naturales como las bahías bioluminiscentes y la temporada de anidación y eclosión de la tortuga laúd. Julio celebra además el Mes de la Piña Colada y agosto pone el foco en uno de los productos más vinculados a la historia del Caribe: el ron.
De viral en las redes a banda sonora de un destino. Puerto Rico ya tiene canción para el verano. Y ahora también tiene imágenes.